Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 02 de julio de 2022
  • Actualizado 22:41

Infancia entre violación y luto

Infancia entre violación y luto

Niñas y niños como víctimas de una realidad que nos está golpeando a diario; violaciones como un delito más y con responsables en las calles sin recibir penas adecuadas y que permitan decir a las familias que por lo menos se hizo justicia, porque todo el daño quedará para siempre.

Esta es una verdadera realidad, esta es la manera de decir que estamos en un mundo que tiene un problema más que no tiene solución y que, al contrario, va empeorando día a día. 

Niñas y niños víctimas de violencia, víctimas de violación, que en muchos casos permanecen callados por amenazas de quienes piensan que puedan contra todo.

¿Dónde están las familias?, ¿dónde están las autoridades? y ¿dónde están los responsables? Podemos buscar a mucha gente y el problema sigue. Lo sucedido en Yapacaní no es el primer caso de estas características, lamentablemente no es el primero que se da en estas circunstancias. Quisiera decir que será el último, pero la realidad nos golpea a diario.

Las estructuras en diferentes instancias están rotas; el primer núcleo importante de una persona, la familia, está completamente roto, y es ahí donde más desprotegidos están los niños que, además, crecen sin valores y sin control alguno. El núcleo familiar tradicional no existe para gran cantidad de niñas y niños que tienen una vida al lado de una abuelita o un tío y que aprenden a enfrentar al mundo con sus propias manitos y sin enseñanza alguna.

De ahí, del núcleo familiar podemos saltar a la sociedad en general. Si lo básico está roto, imagínense lo demás. Vivimos en una sociedad muy rota, una sociedad que tiene más problemas y un mundo que deja a la deriva a muchas niñas y niños que no tienen la posibilidad de crecer en un hogar. Si una familia no funciona, no solamente se tienen víctimas, también se crean victimarios o, en muchos casos, las personas que en algún momento fueron víctimas, se convierten en responsables de delitos que causan dolor y luto.

Niñas y niños que se convierten en víctimas por culpa de esa persona que decidió arruinar vidas. Esto es lo que está pasando y queremos saber qué haremos al respecto, qué haremos todos, porque este es un problema de todos y entre todos tenemos que solucionarlo, al igual que los feminicidios o los atracos. La violación a una niña o un niño no se cura matando al culpable, la solución llega por el buen funcionamiento de las estructuras sociales y la educación.

CON LLAJUITA

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

[email protected]

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