Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

La feria de los tiktokers

La feria de los tiktokers

Ya terminó Feicobol, los productos, los servicios, las empresas, las promociones, las azafatas y los tiktokers. Sin lugar a duda, fue la feria de los tiktokers; entre críticas buenas y malas, tuvieron muchos seguidores, gente haciendo filas para tomarse fotos con Albertina o mamá Lucy, algunos haciendo videos con Sexyman y otros, hasta por curiosidad, buscaron a los denominados Incas del Gran Poder.

El mundo está cambiando y las redes sociales se convierten en uno de los principales medios de difusión de mensajes, información de todo tipo, entre videos divertidos, noticias tristes, denuncias y más. Es por eso que nos encontramos con quienes vienen de diferentes partes del mundo a ser tiktokers, gracias a videos de pocos segundos que mayormente muestran el día a día de cada uno de ellos.

Los tiktokers tuvieron gran cantidad de seguidores en la anterior versión de Feicobol, y ahora, en esta última, el número fue mayor. La gente se reunía en los stands para saludar a muchos de ellos, para tomar una foto, una selfie o un video, tal vez, incluso aprovechar de hacer un tiktok. Las empresas encontraron en ellos la posibilidad de tenerlos como imagen para sus marcas y así “jalar” a mucha gente.

Por ahí leí algunos comentarios, mayormente que vienen de gente que se esconde detrás de un perfil falso, manifestando que no es necesario darles tanta bola, o por qué no muestran noticias de verdad. Yo me pregunto por qué más bien no dejan de seguirlos o no ven otros videos y ya. Incluso, hace un tiempo, me decían algunos colegas periodistas, que el tema de los tiktokers era algo pasajero y que no tendría mucha importancia. Sin embargo, la realidad es distinta.

Lo que sucedió en la Feicobol no es más de lo que está ocurriendo en el mundo. Me alegra muchísimo saber que una persona que viene de una comunidad alejada tenga millones de seguidores, eso está genial, y solo por mostrar lo que es y lo que hace en su día a día, está más genial.

Un Criss Emprende que viene de un pueblito ubicado en Chuquisaca, ahora es conocido por miles de personas. Una Albertina que es tan ella en sus videos o una Sarah Andrea que cuenta la realidad de una manera tan divertida y única, todas y todos ellos tiktokers de una Bolivia que se integra al mundo digital.

No puedo terminar esta columna sin mencionar a Sarah Andrea, ella que, con su particular voz, refleja al boliviano en sus diferentes facetas. Ella tan real y particular, nos muestra lo que somos o lo que no queremos ser. 

Son tiktokers, fueron parte de la feria y ahora, para muchos, son parte del día a día.

CON LLAJUITA

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

[email protected]

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