Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 11 de abril de 2021
  • Actualizado 06:05

Felicidades Camacho

Felicidades Camacho

Lo que sucede en Bolivia en torno a las elecciones no es más que lo que se iba anunciando hace varios días. Un candidato no entendió que un país no es toda una región y creyó en un poder especial que lo haría Presidente. Pensó que en un cabildo, hablar de Dios en todo momento y sentirse libertador lo llevarían a la sede de Gobierno.

Entre otras opciones está un candidato que no pudo captar la cantidad de votos necesarios para ser gobierno, aquel que se hizo percibir como un débil sujeto que no tenía lo de las gallinas, pero que a cambio se mostraba útil e inteligente; se tenía por delante a una representación política que tenía por detrás a muchas personas que lo consideraban Presidente y no necesariamente por ser su opción, sino por creer que era la única opción.

Cambiemos de rumbo y girando hacia la izquierda está el virtual vencedor de las elecciones con dos candidatos muy occidentales, ambos paceños y muy cercanos a un gobierno liderado por Evo durante 14 años. El partido azul que trabajó en su voto duro, en sus bases sociales y que pese a tener una serie de irregularidades y muchas denuncias en contra obtiene una considerable votación. Ahí está la opción que frena en seco a quienes tuvieron que luchar contra ilegalidades y que pensaron que este era el tiempo de levantar denuncias por corrupción.

En medio de todo se tiene a un árbitro demasiado cauteloso, un organizador de elecciones que se muestra más temeroso que organizado con mensajes que al parecer solo responden ataques y dejan de lado la propuesta o la firmeza de saber y creer en lo que hacen. Estamos en medio de un proceso que pareciera que usa leña cuando la tecnología virtualizó casi todo, aquí se esperan días para resultados que son obtenidos del papel y se gastan millones en acciones que ya están viejas.

El título de esta columna solo refleja una parte de todo lo que se hizo mal por unos y otros y la necesidad de avanzar como país e intentar ser mejores. Después de revisar datos, leer y analizar pregunto ¿Quién hizo bien? ¿Quién está aquí por la patria y nuestro futuro? Bolivia fue a un proceso electoral, un país eligió nuevamente a sus autoridades en un contexto que se pintaba distinto y que, sin embargo, no pudo leer a quienes ocultaban su opción. Decir que muchos tendrán que esconderse y otros tienen que vengar su caída es hablar nuevamente de división y regionalismos estúpido, esperemos que nos llegue la tranquilidad y que sepan ser gobierno.

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

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