Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 14:43

¿Barbijo o cama de hospital?

¿Barbijo o cama de hospital?

El coronavirus no se va y todavía seguirá entre nosotros, el virus que nos golpea, nos enferma y nos mata daña nuestra existencia y, además, saca a flote todo lo negativo que tenemos como sociedad.

Barbijo por favor, ¿sabes cuántas veces escuché esta frase en los últimos tres meses? En medios de comunicación, en hospitales, en la calle, el pedido fue y es el mismo. Cómo es que una acción tan sencilla no se cumple, no nos dimos cuenta que un barbijo es más barato que un espacio en un hospital.

La realidad es dura, complicada y atrevida. Hoy estamos luchando contra el virus y la ignorancia, hoy peleamos para mantenernos sanos contra un virus y esos grupos de personas que no entienden que el cuidado es personal, que solo funcionan con un policía en frente para que les recuerde con sanciones lo que no debemos hacer.

En estos días ya conocemos las falencias, sabemos que nos encontraremos con hospitales colapsados, con escasez de medicamentos, con clínicas que toman por acción el lucro; si nos enfermamos, nos veremos frente a la incertidumbre porque el resultado de nuestras pruebas tardará en llegar y a cambio tenemos la opción rápida que puede decir la verdad o mentirte.

Hoy tampoco es sencillo que me entierren, mi cuerpo tendría que esperar varias horas para ser cremado o sepultado, si muero con los síntomas del coronavirus lo más probable es que tendré a los míos rogando por un espacio o una atención rápida que no se dará por la cantidad de personas que atraviesan lo mismo.

Y después de mencionar todo eso, me pregunto ¿qué está bien en la estructura que hoy está destinada para la lucha contra el COVID-19?, y en serio… ¿Qué está bien? Con plazos retrasados, acciones improvisadas, corrupción, intereses políticos y una parte de la sociedad que saca la bandera de la estupidez.

Hoy no importa la edad que tengas, el riesgo es el mismo, porque, además, si resultaste positivo, te aclaro que la inmunidad posterior a la enfermedad se puede acabar en tres meses y por ahí van los recaídos, aquellos que pensaban que habían vencido y dejaron de lado las medidas de bioseguridad como si todo estuviera solucionado.

El virus no se va, no por ahora. Es necesario entender que este es el momento de cuidarnos, de hacer una vida distinta, el mundo intenta funcionar, nuestros bolsillos lo necesitan. Ahora vuelvo a mencionar… ¿Un barbijo o una cama de hospital?

CLAUDIO ROJAS V.

Periodista y docente universitario

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