Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 17 de mayo de 2022
  • Actualizado 23:57

Los otros fantasmas

Los otros fantasmas

Cuando lo vi la primera vez, parecía muerto. Era un bulto negro apenas con pelos y no se movía. Ningún ser podría sobrevivir en esas condiciones. 

Un día después, vi un video de él caminando apenas, prácticamente temblando, el Dr. Jerjes Justiniano, veterinario en Roboré, explicaba que el pequeño Napoleón (tenía más de ocho años y apenas medía poco más de dos palmos) tenía una herida abierta en la cabeza, de la cual extrajo más de 70 gusanos, sufría dermatitis, artrosis y enfermedad de Cushing y, por supuesto, desnutrición. Era casi un cadáver que respiraba y, sobre todo, sentía. 

Napoleón era un fantasma, a quien nadie vio o eligió no ver durante meses para que se entienda que llegara a manos del doctor en ese estado: prácticamente muerto en vida. Pero esta no es una historia con final feliz. Cuando al fin alguien se interesó por él, cuando consiguió abrigo, comida y un cuidado amoroso, no sobrevivió.  

Es más, parece haber soportado tanto dolor solo para justificar ese momento, para que alguien al fin lo viera  y nos contara su  historia, la historia que narra su cuerpo sin palabras. El pequeño Napoleón es el reflejo no solo del abandono y el maltrato, sino de nuestra indiferencia, esa que es la causa de tantos males y agravante de otros más. 

A Koki, no lo vi. No pude. Este perrito que con apenas un año fue agredido a machetazos, sobrevivió hasta llegar a la veterinaria, como para dar testimonio con su cuerpecito del crimen que se cometió con él. Qué más puede hacer un animal: sobrevivir hasta encontrar a alguien que pueda escuchar la historia que esos cuerpos invisibilizados diariamente narran a quien sea capaz de ver, oír y entender.  

Daniel Apaza Rojas ya fue capturado, pongo su nombre por dos razones, la primera porque creo que debe caer sobre él todo el repudio público y, segundo, porque cuidar su intimidad poniendo sus iniciales o difuminando su rostro, es un privilegio que ningún criminal flagrante merece. Espero que pronto lo medios de prensa dejen de hacerles ese favor. 

Lamentablemente, quedan todavía muchos animales penando diariamente a nuestro lado, ellos son nuestros fantasmas no porque estén muertos, sino porque decidimos negarlos hasta que su muerte los hace visibles.

ABAJO Y A LA IZQUIERDA

CECILIA CHACÓN R.

Feminista y exconcejala por la ciudad de La Paz

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