Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 24 de septiembre de 2021
  • Actualizado 13:34

La muerte del genio

La muerte del genio

¿Será el destino del arte brillar para reafirmar los intereses del poder? El matrimonio de conveniencia entre la Revolución y el arte se apaga con el previsible sacrificio del arte, decía Padura respecto al poeta suicida Mayakovski. Más tarde Alfaro diría que solamente los genios brillan donde no mueren las libertades.

En mi paso por la gestión pública vi conferir las condecoraciones más que como un reconocimiento como forma de expiar la ausencia de políticas públicas e incentivos o apoyo más concreto del Estado a la obra de artistas, deportistas,  investigadores, voluntarios y tanta buena gente que hace algo para mejorar nuestra sociedad; pero sobre todo que nos da esperanza de que ese genio creador inspire a más y más personas…

Lamentablemente muchas autoridades usan estas como moneda de cambio en el ámbito político, o sea, se aprovechan estos reconocimientos para intercambiar apoyos y congraciarse con otras autoridades o instituciones, favorecer a militantes o a sus familiares independientemente del mérito de su labor. Entonces, no debería sorprender a nadie que el siguiente paso sea negar una distinción como forma de castigo y censura; se trata de que el pensamiento y el arte, el pensador y el artista son los nuevos frentes de intento de control político. Sucedió con Roberto Valcárcel y también con H.C.F. Mansilla, con cuyas ideas no necesariamente comulgo, sobre todo respecto a la literatura; pero considero que nos sirven para cuestionar nuestros supuestos más comunes de comprensión de la realidad  nacional.   

Este hecho no es solo reflejo de la mezquindad de quienes tienen en sus manos estas decisiones, sino que está impregnado de un profundo sentido político: en su lectura el arte y el pensamiento sólo pueden servir para reforzar a los amos del  poder y jamás para cuestionarlos. 

En un Estado sin políticas ni recursos reales para promover el arte y las culturas, donde propio del autoritarismo se pena el pensamiento crítico y más aún la disidencia, lo acontecido no es más que el presagio de la asfixia intelectual que el dogmatismo ideológico va imponiendo a fuerza de pensar poco y repetir mucho, repetir y repetir hasta que la mentira repetida mil veces se confunda con la verdad…

ABAJO Y A LA IZQUIERDA

CECILIA CHACÓN R.

Feminista y exconcejala por la ciudad de La Paz

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