Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de octubre de 2022
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Exhumaciones (in) necesarias

Exhumaciones (in) necesarias

Al parecer ya nos hemos acostumbrado a que los aniversarios cívicos de nuestras ciudades se conmemoren con discursos, verbenas y entregas de obras. Tampoco faltan en los actos exhumaciones necesarias: resúmenes históricos de la vida y obras de nuestros próceres, las heroicas luchas y gestos de sacrificio o valor, preparados al mejor estilo de las horas cívicas escolares, para henchirnos de orgullo y fervor patriótico.  

A los cuarenta y tantos, me ha tocado participar de no pocas de estas ceremonias y, aunque sigo creyendo en el valor intrínseco del ejercicio de la memoria: recordar y honrar a nuestros antepasados, no olvidar la historia... muy importante en estos tiempos; también creo que estas fechas deben servir para algo más. 

La efeméride no solo es motivo para ondear banderas, colgarse escarapelas o, por divertido que sea, para que las autoridades nacionales y locales se disputen el escenario, es algo más o mejor dicho, debiera ser algo más. Me explico. 

Aparte de muchas promesas rotas,  calles y plazas sucias después de desfiles y serenatas ¿Qué le dejamos a nuestra ciudad o país después de cada 6 de agosto o 14 de septiembre? ¿El orgullo de sentirnos qhochalas, paceños o bolivianos, herederos de un pasado heroico nos hace estar más comprometidos con un destino común? ¿Qué tanto estamos dispuestos, ya no a ofrendar nuestras vidas por la libertad, sino simplemente a mantener limpia nuestra ciudad, a cuidar la naturaleza, el patrimonio público y defenderlo de quienes lo amenazan?  

Los actos cívicos, en el mejor de los casos, solo reclaman la mirada y emocionan; pero se quedan ahí, no convocan ni mueven al ciudadano. La patria o la ciudad en los aniversarios quedan reducidas a emblemas, se vuelven abstractos  y mientras se canta un himno e iza una bandera que demanda nuestra atención de televidentes, la ciudad y el país  reales han quedado al margen y están siendo olvidados ahí mismo. 

Creo que conocer nuestra historia y nuestra tierra, saber cuánto costó la libertad o la democracia a quienes nos precedieron, pueden servir para dimensionar lo que tenemos e inspirarnos para cuidarlo, solo así tiene sentido recordar, de otro modo, tan solo son exhumaciones innecesarias.

ABAJO Y A LA IZQUIERDA

CECILIA CHACÓN R.

Feminista y exconcejala por la ciudad de La Paz

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