Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 22 de junio de 2021
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Eternos desmemoriados

Eternos desmemoriados

 “Cada sociedad tiene los criminales que se merece” es una tesis criminológica planteada por Alexander Lacassagne a finales del siglo XIX, que pretendía explicar que las causas de la conducta criminal y el delito se hallaban en la sociedad, que actúa como “caldo de cultivo” de estas conductas. 

Para esta teoría, el ambiente social es el que genera las condiciones determinantes para la comisión de un crimen, argumento con el cual Lacassagne rebate los postulados de la criminología Lombrosiana (que explicaba la propensión a la comisión de un crimen a partir de factores biológicos y hasta fisonómicos del sujeto). 

Pero, las reflexiones de hoy no son sobre los orígenes de la ciencia criminológica, sino más bien sobre el efecto de la sociedad en quienes nos gobiernan: “toute nation a le gouvernemente qu’elle merite” -toda nación tiene el gobierno que se merece- sentenció Joseph Maistre en una carta a un amigo en 1811.  

Egolatría, autoritarismo, prebendalismo, corrupción, misoginia… ¿hasta qué punto los vicios y defectos de nuestros gobernantes son nuestra proyección como sociedad? A mí me bastó ir el domingo pasado a votar para constatar lo autoritario o irresponsable que puede ser quien detenta el poder máximo por un día: presidentes de recinto organizando filas  fuera de las unidades educativas sin razón,  jurados que concurrieron tarde o no asistieron a sus mesas, personas evadiendo las  filas para “colarse”, y otras justificando su voto con un: “roba pero hace…”

Las elecciones han dejado más o menos clara la nueva configuración del poder local en nuestros departamentos y ciudades; pero aunque mucho nos quejemos de la falta de renovación, lo cierto es que la mayoría, pese a sus críticas, sigue depositando su voto a favor de algún candidato y el voto blanco o nulo no parece reflejar aún un descontento significativo.  

¿Qué hace que depositemos con tanta ligereza nuestro voto (confianza) en  estas personas y después nos quejemos de ellas sin rubor: la inercia, el prebendalismo o quizás una inconsciencia absoluta de la relación de causalidad?

Si cada sociedad tiene los políticos que se merece, entonces nosotros, eternos desmemoriados, nos merecemos a las y los gobernantes que elegimos. 

ABAJO Y A LA IZQUIERDA

CECILIA CHACÓN R.

Feminista y concejala por la ciudad de La Paz

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