Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 16 de mayo de 2022
  • Actualizado 04:22

El país del revés

El país del revés

Luego de un vistazo a lo más relevante del acontecer noticioso nacional estos meses, la conclusión es simple: María Elena Walsh se quedó corta, y el Reino del Revés no es una canción infantil, es más bien un vaticinio de lo que pasa en una sociedad cualquiera, cuando la institucionalidad se ha violentado y los valores de convivencia social están por los suelos, como viene sucediendo de un tiempo a esta parte  en nuestra malquerida patria, donde pasa todo y no pasa nada, y como en aquel Reino del Revés, un ladrón es vigilante y el  otro es juez. 

Dejando de lado, por el momento, a la vergonzosa administración de justicia, hablemos de los vigilantes del orden, esas personas que protagonizaron dos nuevos titulares periodísticos estos días; el primero por la desaparición de  800 kilos de droga de un operativo donde se involucra a los propios policías antinarcóticos y el segundo por la denuncia que efectivos, nada más y nada menos que de la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos estarían vinculados a esta actividad ilícita apoyando el tráfico de autos sustraídos en países vecinos para comercializarlos en Bolivia.

Parece que después de tantos escándalos consecutivos ya poco o nada nos sorprenden estas nuevas denuncias, pero sí deberían servir para llamar la atención sobre el problema de la ilegalidad del parque automotor en nuestro país. 

Si usted ha sido víctima de un robo o si ha buscado comprar un auto, sabrá que la mayoría de los que se oferta no cuenta con papeles en orden, porque ingresaron de contrabando al país y/o son robados; pero también habrá visto que hasta papeles truchos se ofertan con la misma facilidad y naturalidad. 

Otra dimensión del problema  surge de la venta mediante poder, práctica que se ha generalizado para evitar el pago del impuesto a la transferencia, y que puede salir mas onerosa a largo plazo, pues muchos vendedores han sido notificados con el congelamiento de sus cuentas por deudas de impuestos  porque el comprador simplemente no los pagó y desapareció, o viceversa, compradores que son denunciados por sustracción o abuso de confianza, etc.  

En ese entendido, la investigación chilena aporta mucho para entender las proporciones de esta actividad  y a quiénes involucra. 

ABAJO Y A LA IZQUIERDA

CECILIA CHACÓN R.

Feminista y exconcejala por la ciudad de La Paz

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