Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 19 de octubre de 2020
  • Actualizado 22:39

Asamblea por los bosques

Asamblea por los bosques

Marchas y actividades movilizaban a miles de personas en nuestro país y millones en el mundo,  para celebrar el Día de la Tierra; pero este año fue diferente.  

 El 22 de abril, decenas de personas  nos reunimos en un sui generis encuentro virtual: la primera “Asamblea urgente por los bosques de Bolivia”. Representantes de pueblos indígenas, colectivos, organizaciones no gubernamentales, científicos,  bomberos, académicos, activistas de todo el país preocupados por el nuevo ecocidio que se está produciendo en Bolivia mientras estamos confinados.  

En un país paralizado por la cuarentena, donde una persona puede ser encarcelada por salir a ganarse la vida,  el agronegocio no solo no ha parado las quemas por chaqueo, sino que las ha incrementado en relación al año pasado, mientras las autoridades hacen oídos sordos al pedido (respaldado con más de 18.000 firmas recolectadas a nivel nacional) de abrogación de las leyes y decretos que avalan los incendios. 

Compartimos ideas, preocupaciones y propuestas que se plasman en un documento que exige al Gobierno: parar las quemas que afectan a áreas protegidas y tierras fiscales, y rechazar el paquete de 1.500 millones de dólares que piden  los agroempresarios  para “reactivar” la agro exportación.  En estas circunstancias, el Gobierno debe más bien destinar recursos para apoyar a las familias y pequeños productores quienes sí garantizarán alimentos saludables para la población sin dañar el medioambiente.

El documento expone la relación  existente entre la pandemia y la destrucción de ecosistemas provocada por la deforestación (para ampliación de la frontera agrícola o por crecimiento urbano), el desplazamiento y tráfico de  especies y el mismo cambio climático; planteando lo incomprensible que es en este contexto que se pretenda dar  continuidad a la política del anterior Gobierno, admitiendo de manera “abreviada” la evaluación de una nueva soya genéticamente modificada que contaminará los suelos, la biodiversidad y generará un mayor deterioro del sistema inmunológico de la población.  

En resumen, debemos declarar una cuarentena permanente para la preservación de los bosques y frenar las quemas descontroladas para salvar a la naturaleza y a la humanidad.