Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 06 de junio de 2020
  • Actualizado 16:39

El corazón desde la comunicación

Captura de Pantalla 2020-05-22 a la(s) 10.35.01 a. m.
Captura de Pantalla 2020-05-22 a la(s) 10.35.01 a. m.
El corazón desde la comunicación

No, la comunicación no es el concepto de Emisor-Mensaje-Receptor y antes de ser acuchillada por los profesores pragmáticos en comunicación de mi universidad, déjenme explicarles. Aprendí desde la teoría que la comunicación trata de tres elementos base: Emisor-Mensaje-Receptor. En la universidad me enseñaron que la comunicación es un “proceso interactivo de diferentes actores que intercambian diversidad de mensajes a través de distintos canales”, escucho las palabras del grande, por su tamaño y por su corazón, Fernando Andrade. Nos volvía a recalcar “no se olviden, colegas”-haciendo énfasis en la palabra colegas- “La comunicación es un proceso interactivo de diferentes actores” y me quedaré aquí, porque finalmente entendí a qué se refería el doctor.

La definición es teórica, y la sé desde la razón, pero en la práctica nos enseñaron otra. Vivimos en sociedad, actuamos en ella y disfrutamos de ella, ya que, necesitamos al “otro”. Al salir de clases y al cursar los 4 años entendí que el doctor se refería a más que al E-M-R.

El proceso está relacionado con el entendimiento del “otro”. Sí, hay tres elementos importantes, pero no son el E-M-R. Me siento en familia al pensar en mi carrera, porque nunca fui solamente un receptor o un emisor, pero el mensaje son ellos, cada uno. Cada clase es un mensaje que habla de la importancia del “otro” para el significado de uno mismo. Ahí entendí. Los elementos son el Corazón, la Razón y la Alteridad. No me enseñaron solo a ver mi realidad desde enfoques teóricos, sino a sentir mi realidad desde mi corazón, comprender la importancia de mi prójimo y el rol de la comunicación. 

Por lo cual, la comunicación es un proceso interactivo en el que el corazón y la razón están en constante diálogo con el “otro”; como diría Patricio Guerrero, co-razonar. El corazón y la razón no deberían disociarse. 

Las ciencias toman como premisa la razón para el acercamiento a la realidad, pero se olvidan del corazón que es intrínseco al ser humano. En Comunicación Social no. El mensaje dentro del proceso comunicacional se trata de actores, “otros” que dan significado al cómo tú concibes tu realidad. Eso. Eso me enseñó mi carrera, a corazonar mi realidad y mi entorno. 

Celebro los 30 años de esta familia.