Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 11 de diciembre de 2019
  • Actualizado 16:10
Opinión: Ramón Rocha Monroy

¿Y el tren bioceánico?

El presente interinato debería ocupar su tiempo en adoptar dos medidas históricas: el tren bioceánico y la eliminación de las aduanas. Es tiempo de llevar adelante una negociación estratégica...

Un Rembrandt

En septiembre de 1980 me desperté un domingo en México, por entonces DF, hoy CDMX, y al desayunar los comensales me miraban con insistencia. Por fin, un compañero me dijo que yo era muy famoso,...

Caza de brujas

Comenzó la caza de brujas en la universidad pública con la detención de un dirigente estudiantil. Quizá también comience entre los docentes. Sería una pena porque la U debería ser un ejemplo de...

El Facebook

Por un error creí que las redes sociales son el vehículo de las ideas, no de los odios; pero la reciente crisis, que no cesa y se agrava más, me convenció de su alcance limitado, en especial del...

La reflexión

Pareciera que aquí hubiera un conflicto entre el Bien y el Mal. Para el Gobierno, la oposición es el Mal y el masismo es el Bien. Para la oposición, los bloqueadores, los amotinados son el Bien y...

Intervenciones urbanas

La ministra de Planificación del Desarrollo, Mariana Prado, lanzó la medida más justa para redistribuir el ingreso a los artistas y promotores culturales mediante fondos concursables, que adjudicó...

9 de noviembre, fiesta de Palca

Independencia es la capital de la provincia Ayopaya, centro de la guerrilla independentista de la División de los Valles, donde militó como Tambor y Comandante José Santos Vargas, el único en...

La cosa es gobernar

Ganar las elecciones siempre estuvo fuera de toda duda, pero ahora toca gobernar. De un lado, hay operadores políticos débiles; del otro, funcionarios avezados en 14 años de Gobierno. Gobernar no...

Serenidad

A menos de una semana de las elecciones de octubre, exhortamos a los defensores del proceso de cambio a tener mucha serenidad, magnanimidad de vencedores, primera vuelta, dos tercios en la Asamblea...

Ganar o no ganar

Debo decirles que por más firme que sea mi militancia, al final no me interesa el resultado de las elecciones de octubre, porque igual voy a seguir siendo militante firme con mis convicciones....

Comer y descomer

Me preguntaron en la Feria del Libro de La Paz por qué literatura y gastronomía. No dudé un instante en decir que mi prosa era visceral porque yo escribía con todo el cuerpo, y eso porque he...

Elecciones ya

Faltan solo 28 días para las elecciones del 20 de octubre. Ojalá lleguen de una vez. Las urnas y no las armas decidirán quién gobierna nuestro país. Respetemos esa decisión. Conspicuos...

Una antología enormísima

La BBB echó la casa por la ventana en homenaje a Beatriz Rossells y su lujoso libro Antología de la gastronomía boliviana (318 pp.). Me sumo al regocijo que causó este libro, porque Beatriz nos alentó en todo momento a los cronistas gastronómicos. En la introducción señala el lugar cada vez más notorio que tiene la gastronomía en las Ferias del Libro más grandes, como la de Frankfurt, además de un inventario de cursos de gastronomía de las grandes universidades y, en general, la importancia que tiene este tema editorial.

No es el único mérito de este valioso trabajo, que secunda uno anterior publicado por Beatriz, que mereció reconocimientos internacionales, entre otras cosas,  porque rescató un recetario potosino de 1776 y otro del siglo 19, el primero de Josepha de Escurrechea y el segundo de Sofía Urquidi, la cual consolida la cocina boliviana.

Además, con su autoridad de antropóloga, Beatriz termina con el mito de que la "salteña" la habría inventado Juana Manuela Gorriti. Uno come salteñas en Salta y o son muy chicas o muy secas, de carne pura, sin papas, caldo ni ají, que son las contribuciones bolivianas a la larga historia de la empanada. Es como si en Salta uno tuviera relaciones con una de 15 cuando en Bolivia tendría con una de 30 (bastan dos, tres ya es un exceso, igual que en el sexo).

Además de sesudas reflexiones sobre nuestra comida, tiene una Antología en la cual participamos junto a Rita del Solar y Lupe Andrade, contribuciones de Marco Antonio Quelca, el Tigre Gastronómico de Cotahuma y un recetario enorme, que se me hace agua la boca.

Hay que acabar con el mito de que la inventora de esta empanada habría sido Juana Manuela Gorriti, quien fue esposa del presidente Belzu, mito que reproducen algunos bolivianos como si fuera verdad histórica. Es netamente boliviana porque tiene papa, ají y caldo de gelatina de patas, que no encuentras en las salteñitas.

La salteña se llama empanada de caldo en Sucre. Deberíamos decirle Empanada boliviana, para ser más exactos.

Beatriz Rossells, con su autoridad de antropóloga, confirma el origen colonial de esta variedad de la empanada universal, y ese origen no puede ser otro que potosino. Esta era conjetura de mi buen amigo Ricardo Pérez Alcalá, recogida como tal en mi novela Potosí 1600, donde aparece como inventora doña Leonor Guzmán de Flores, personaje histórico que figura en la Historia de la Villa Imperial, del cronista Bartolomé Arzans de Orsúa y cabeza de una de cientos de anécdotas felices: la de los 40 Nicolases.