Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 15 de noviembre de 2019
  • Actualizado 20:08

Basura cero

Los botaderos de basura se han convertido en terribles dolores de cabeza para los alcaldes municipales.

Hay noticias que dan cuenta de la quema de llantas en el botadero de K’ara K’ara, desprendimiento de botaderos y exbotaderos en La Paz y hasta la difusión de fotografía de cómo se ha transformado la jungla en botaderos improvisados en el Trópico cochabambino.

Hace unos meses tuve la satisfacción de participar como expositor en el Foro de Municipios Gestión Integral de Residuos”.  En el evento, se presentaron varias alternativas de solución a este problema, desde sistemas de plantas de tratamiento de residuos hasta proyectos de regeneración energética (quema de la basura).

Sin embargo, tres temas llamaron en especial mi atención. El primero, que generaba la incógnita de que para poder determinar qué tecnología es la más adecuada a nuestro país, debemos saber qué tipo de basura generamos, es decir, en nuestro caso más del 60 % son desechos orgánicos (restos de comida, frutas , etc) .

El segundo tema es que durante todo el Foro, las sirenas cantaban hacia la implementación de la incineración con inversiones millonarias . Pero muy pocos mencionaron que estos sistemas no son rentables a nuestra escala y que incluso países como México tienen grandes elefantes que no están siendo operativos actualmente.

El tercer  punto de atención es que mientras en Bolivia seguimos pensando en qué hacer con nuestros residuos, el mundo está girando en busca de  reducir la generación de basura.

Por eso,  me sorprendió mucho que el tema del Foro haya sido buscar la respuesta a qué hacemos con nuestra basura, y no una búsqueda de la respuesta a la pregunta de  cómo hacemos para no generar más basura en el país.

Actualmente,  las condiciones de acceso a materia prima, optimización de los recursos,  costo de la salud pública y competitividad son un reto para las ciudades  bolivianas. Debido al tamaño de nuestros problemas (pequeños en cantidad, pero no en intensidad), considero que todavía podemos buscar soluciones que nos permitan dejar mejores ciudades para nuestros hijos.

Una ciudad que busca reducir la generación de basura debe tener ciudadanos activos, capacitados, ecoparques industriales, pero, sobre todo, líderes que tengan un fuerte compromiso hacia la transformación de nuestras ciudades y que vean que el tema de la basura no es  solo ambiental, sino que también es social y económico.

Los nuevos modelos de negocios y la innovación es tendenciosa a considerar la basura como un recurso, y  construyendo un modelo económico que permita a la ciudad, empresas y emprendedores generar desarrollo económico a través de la solución de nuestros problemas medioambientales.