Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 22:58

Encantador libre mercado: Trump y Cartel OPEP+

Encantador libre mercado: Trump y Cartel OPEP+

Los que creemos en que el mercado es el que debe fijar los precios de los productos y servicios, podemos una vez más rasgarnos las vestiduras con lo recientemente acontecido en el mercado global de petróleo.

Lo que explicaremos es precisamente la injerencia con una mirada crítica de algo que seguiremos pregonando. Es mucho más beneficioso que el mercado (oferta y demanda con todas sus distorsiones) en competencia, fije los precios de los productos y servicios, a que lo hagan a dedo, políticos de turno. La mayoría de las veces en concomitancia con los que se favorecen de los precios fijados o impuestos.

Una cosa es regulación de costos para establecer precio o tarifas de servicios públicos, donde hay monopolios naturales, donde no hay competencia. También los monopolios de facto de dominancia de mercado por uno, dos o más agentes debe romperse para generar competencia. Esa es tarea de los gobiernos. Los pactos de precios entre agentes de mercado es una violación al mercado que debe castigarse y censurarse. Exactamente esto último es lo que aconteció con la famosa OPEP+ y, por supuesto, con la injerencia del presidente Tump. Analicemos.

Durante 2018 a 2019, los precios del petróleo se establecían entre 60 a 70 USD/Bbl, otorgando tranquilidad y, por supuesto, ganancias a los países productores y a empresas productoras del vital elemento que aún mueve a la economía y al transporte mundial.

La producción global durante esos dos años promediaba 100 Millones de Barriles por Dia (MMBPD). Empero, al finalizar el 2019, se da la erupción del COVID-19 en China y la alerta comienza a afectar la demanda. La producción de petróleo, sin embargo, se mantiene en 100 MMBPD, pero los precios comienzan a declinar. Los precios WTI y Brent en enero eran ya de 57.6 y 63.6 USD/Bbl y en febrero caen a 50.6 y 55.7 USD/Bbl, respectivamente.

Con este escenario, el 5 de marzo se da una reunión de dos días de la OPEP y de sus aliados, denominados OPEP+, entre ellos Rusia, con el objetivo de tratar de establecer cuotas de reducción de producción y subir precios. El 6 de marzo, el barril de petróleo se cayó otro 10% tras el fracaso de conversaciones y donde Rusia se niega a reducir la producción.

El 9 de marzo, Arabia Saudita desata la guerra de precios ante Rusia por su negativa a reducir producción y, por supuesto, los precios se desploman, llegando en marzo en promedio a 30.5 USD el WTI y a 31.8 el Brent. A finales de marzo, los precios ya estaban por debajo los 25 USD/Bbl a niveles de 2002.

Adivine adivinador ante este escenario de precios por debajo los 30.0 USD/Bbl, ninguno de los frackers de shale en USA podía seguir frackeando la roca, porque resultaba antieconómico (punto de equilibrio) y no había cómo pagar deudas en un sector además muy endeudado.

Así aparecen unos tuits del presidente Trump, el 2 de abril, que hace que los precios repunten casi un 25%. En ellos anuncia que existía esperanzas sobre un acuerdo entre Moscú y Riad para el recorte de producción. El 3 de abril, los precios ganan otro 10%, impulsados por optimismo sobre el final de la guerra de precios entre Rusia/OPEP+. Con palo y zanahoria de por medio, el poderoso presidente de USA comienza su accionar.

El 9 de abril, tras una reunión de la OPEP+ por videoconferencia se da lugar a un acuerdo histórico para reducir la producción en 10 MMBPD que, por supuesto, no es suficiente por la sobreoferta y la demanda super contraída por el virus. El 20 abril, un día inédito para el mercado petrolero, los precios se caen a negativo 35 USD/Bbl para los futuros de mayo por falta de almacenamiento. La demanda en abril se cae a 79 MMBPD, es decir, una caída global de 21%.

Bueno, gracias a los recortes de los países OPEP+ y por las presiones de USA y sus socios, los precios han comenzado a trepar llegando este junio a los 40.0 USD/Bbl. Lo interesante de todo esto es que es la primera vez en muchas décadas en que vemos al gobierno americano afanado en subir los precios del petróleo porque siempre ha ocurrido todo lo contrario.

Bueno, ahora está de por medio una industria pujante del shale, a la cual hay que proteger. La producción de petróleo de los frackers en USA había llegado a 13 MMBPD y ahora ha comenzado a declinar por el accionar de las empresas a 11 MMBPD. Ya hemos dicho que ni los más eficientes frackers, en los más prolijos sweetpots, son rentables por debajo de 30 USD/Bbl.

Bueno, como en USA el gobierno no puede imponer a hacer bajar la producción a las empresas petroleras (creemos que puede ser considerado hasta ilegal), pues el palo y zanahoria funcionó con la OPEP+. Cómo han cambiado los tiempos y los intereses. Los precios bajos de los combustibles que beneficiaban a sus ciudadanos cuando las importaciones eran dantescas ya no son lo primordial para el gobierno norteamericano.


ÁLVARO RÍOS ROCA

Exministro de Hidrocarburos y actual socio director de Gas Energy Latin América

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