Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 12:46

44 días: una metamorfosis

44 días: una metamorfosis

“La Metamorfosis” es una narración de Franz Kafka que cuenta la historia de Gregorio Samsa, quien se transforma en lo que se cree es un escarabajo; su vida y la de su familia cambian, así como la nuestra con la llegada del COVID- 19.

13 de julio, desperté y todo parecía normal, cumplía 26 años, pero jamás imaginé lo que vendría. Al igual que Gregorio al notar sus cambios físicos, yo comencé a sentirme diferente: fiebre, dolor intenso, ardor en la garganta, pérdida de olfato, comenzaba a desconocerme y preocuparme porque sabía lo que podía significar.

Al notar en lo que se había convertido, Gregorio se preocupa por el trabajo y el sustento para su familia, yo también comencé a preocuparme por mis responsabilidades y por mi familia. Lo peor se había confirmado: COVID-19 positivo.

Comienza el encierro: Gregorio lidia con su familia y lo poco que le toleran, yo sentía igual, pero diferente; lo que menos deseábamos con mi papá y hermano era tener contacto con mi mamá o abuelita, quienes sentían miedo de nosotros, porque podíamos contagiarles. Las noches se volvían eternas pensando en lo que podía pasar, “tengo miedo de despertar y verme hecho cenizas” decía mi papá, mi corazón se hacía pequeño; dejé de sentirme yo, para ser solo un cuerpo débil y enfermo.

A diferencia de los últimos días de Gregorio y su fatídico final por la soledad y el rechazo de su familia, yo tuve suerte: mi familia fue el sostén para no rendirme, mis amigos y familia del trabajo fueron mi combustible para seguir adelante, a todos ellos gracias, porque descubrí que formaba parte de una gran comunidad.

44 días pasaron hasta el negativo y me siento diferente, me he transformado y aprendido, entre muchas cosas, que la vida es efímera, que no vale la pena guardar rencor, que la empatía es fundamental, pero sobre todo que la vida al servicio de los demás lo es todo.

Ojalá Gregorio Samsa hubiera tenido la suerte que tuve yo, ojalá las personas que pasaron por esto perdiendo un ser querido hubieran tenido la misma suerte que yo… Si después de todo este tiempo de lamentar pérdidas a causa de este virus tú sigues tu vida normal: sales con amigos a beber, no usas protección, necesitas replantearte todo y preguntarte ¿Qué aporto a la sociedad? ¿Necesito una metamorfosis?

 

 

ALISON GABRIELA MONROY O.

Comunicadora Social

Docente UCB

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