Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 02:38

Oportunidad de introspección y cambios

Oportunidad de introspección y cambios

“Liminalidad”. Esta palabra hace referencia a un “umbral”, un punto medio entre algo que ha dejado de ser y algo que aún no es. Este periodo suele involucrar distintos sentimientos: ansiedad, miedo, inseguridad. Y sí, parece ser completamente negativo. Sin embargo, es en estos momentos en los que empezamos a replantearnos el rumbo que tenía nuestra vida y empieza a nacer una introspección esencial para determinar las acciones futuras.

Encontramos mensajes impulsándonos a ser “productivos”, y que, si no logramos ciertos estándares durante este tiempo, la falta de tiempo nunca fue un impedimento, sino la pereza y ausencia de determinación. Por otra parte, hay misivas haciendo referencia a la comprensión de la soledad, depresión y ansiedad. Pues la verdad, ninguna de estas posturas está errada. Ambas son válidas, pero no pueden generalizarse.

Esta pandemia nos ha enseñado a practicar la pausa, a respirar y darnos cuenta de que no tenemos control sobre lo que pasa a nuestro alrededor, pero que sí podemos decidir la manera en la cual reaccionamos a las circunstancias. Nuestro tiempo en esta tierra es finito y ahí radica la importancia de cada día. Se nos ha brindado la oportunidad de encarar nuestros conflictos y reajustar el rumbo de nuestra existencia. No importa si lo hacemos llenando nuestros días de actividades o reflexionando en nuestra habitación, estos momentos son necesarios para dar propósito a los individuos y a la humanidad en general.

Esta situación reestructurará muchos aspectos en todo el mundo. La axiología social se solidificará y es probable que se convierta en algo unánime, planteando valores base como la empatía, la comprensión y la solidaridad - fenómeno que ya ha empezado a manifestarse. ¿Qué más estamos aprendiendo? El valor de las experiencias aparentemente triviales: Poder abrazar a alguien, o salir a caminar, ir por un café o leer un buen libro, rodeados de naturaleza. Agradecemos por la tecnología que acorta distancias, pero no logra igualar el calor humano. 

Esto pasará, como todo en la vida. Empero, debe trascender en nuestro actuar. Que las decisiones de amar, mostrar compasión y tener fe no se extingan al incorporarnos socialmente cuando la tormenta haya cesado. Por el momento, nos es necesario vivir un día a la vez.