Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 21 de septiembre de 2020
  • Actualizado 09:11

Narrar para salvar lo importante

Narrar para salvar lo importante

La palabra narrar proviene de voces latinas que significaban "hacer conocer contando". Subrayo la antigüedad de esta palabra porque antecede a cualquiera de los medios inventados por el hombre para perpetuar conocimientos, valores o historias a través de la transmisión oral intergeneracional, con fines religiosos o hasta militares.

Y es que la narración salva lo importante, pero también la narración nos salva de muchas cosas: nos ayuda a construir colectivamente los significados que le damos a los eventos, del perderse en las banalidades de los hechos, de dejar morir tradiciones, modos, aprendizajes, emociones, en fin, de no cultivar la identidad.

La narración da sentido a nuestras vidas, individuales, sociales e institucionales. Luigino Bruni ha dedicado uno de sus libros al capital narrativo de pueblos y de las organizaciones sobre lo que ellas cuentan de sí y quieren perpetuar, darles razón de ser, justificarles, configurar sus identidades, generar una visión del presente y del futuro.

Los medios de comunicación han permitido no solo rescatar las narraciones que naturalmente dan sustancia y densidad a las relaciones en las sociedades y grupos, sino también han abierto posibilidades de conservar, difundir más ampliamente y llegar más oportunamente a quienes las incorporan a su cotidianeidad.

Las nuevas tecnologías no están y no podrían tampoco abstenerse de construir, difundir y perpetuar narraciones con la novedad de que puede dinamizarse el proceso y generar fenómenos de co construcción, de co gestión, de co preservación y de alcance que antes no se tenía pensado.

La hipertextualización y la multimedialidad, junto a la hiperconectividad está reconfigurando los universos narrativos tanto en su dinámica como en su consumo. 

Ahora hay profesionales de la comunicación que se hacen expertos de la narración y en los lenguajes para proponer narrativas completas o narrativas dentro de otras narrativas que dan lugar a espacios de significación que fluyen en una red mundial en la que muchos humanos ahora procuran pistas para interpretar sus propias realidades y darles un significado. Para la formación de esos profesionales, la carrera de Comunicación Social de la UCB ha creado un área de estudios completa en su nueva malla curricular.