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Migraciones políticas

Editorial |

Editorial | 18 de septiembre de 2020

Agrupaciones políticas buscan la oportunidad para seguir vigentes y comienzan a subirse al carro de los candidatos que tienen alta probabilidad de ser gobierno o tener mayor representación parlamentaria en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

No hay que sorprenderse que aquellos que antes enarbolaban la bandera de los verdes, azules, naranja, rojos, entre otros colores políticos, dejen de hacerlo y opten por el color que más les convenga, como si se tratara de cualquier cambio.

Pero como en política todo es posible, los candidatos ahora buscan la mayor migración de militantes de otras tiendas para llegar más fortalecidos el 18 de octubre y sin más reparos comienzan a seducir a agrupaciones que tienen cierta fuerza que les ayudará sumar votos.

Recientemente, un grupo bastante numeroso que lucía la polera y la chalina amarilla que representa a Unidad Nacional (UN) del candidato a la vicepresidencia por la alianza Juntos, Samuel Doria Medina, y hasta hace poco apoyaba a la presidenciable Jeanine Áñez, decidió cambiarse de bando y ahora enarbola la bandera naranja y verde del postulante  a la presidencia por Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa.

Enrique Siles, que llegó al parlamento por Unidad Demócrata (UD), confirmó su renuncia y la de otros militantes de UN en Cochabamba, para ahora apoyar a Mesa, candidato que, según varias encuestas de intención de voto, tiene alta probabilidad de ganar los comicios generales y gobernar Bolivia los próximos cinco años.

El parlamentario argumentó que Mesa es el único candidato que puede ganar y evitar que el Movimiento Al Socialismo (MAS) vuelva al poder. Además, dijo que él y  los exmilitantes de UN estaban cansados de la falta de unidad de los políticos, por lo que sugirió que algunos postulantes abandonen la carrera electoral.

Así como Siles, otros políticos en el país se cambiaron de tienda política y seguramente muchos más lo harán, haciendo cálculos políticos con  base a las encuestas de intención de voto que se difundirán hasta unos días antes del domingo 18.

Lo interesante es que aunque algunos cuestionan las encuestas, son el parámetro de referencia que utilizan para hacer su mejor apuesta. Asimismo, es llamativo cómo el tablero político comienza a moverse de forma sorprendente.  Por ejemplo, el que estuvo cuarto ahora estará tercero o el que estaba segundo sube unos puntos.

Con todo, la migración de los políticos esperemos que solo se dé durante el proceso electoral y no así en el parlamento, donde se han observado innumerables casos de transfugio político, que lamentablemente no han sido sancionados.

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