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Médico: 10 errores marcaron la muerte de ejecutivo de AXS por COVID-19

BETTY CONDORI ROJAS | 02 de abril de 2020

Una vista de una calle de la ciudad de La Paz, donde murió el empresario de AXS. APG
Una vista de una calle de la ciudad de La Paz, donde murió el empresario de AXS. APG

Un profesional en Medicina del Hospital del Norte, de El Alto, donde murió Alcides Richard Sandóval Krust empresario de telecomunicaciones, relata las circunstancias de su deceso, así como los temores, desinformación, descoordinación y abandono que sufre el personal.

Cada detalle es más doloroso que el otro. Cada acción devela miedo, desinformación, ausencia de protocolo, pero sobre todo falta de condiciones para la atención de casos del coronavirus, además del abandono en el que están sumidos quienes atienden en primera línea a los pacientes de la pandemia.

El pasado lunes murió Alcides Richard Sandóval Krust, empresario de telecomunicaciones de la empresa AXS. Falleció por el COVID-19, pero también por una cadena de errores en su atención.

Un médico del Hospital del Norte, en El Alto, del departamento de La Paz, relató el caso desde su vivencia. Sandóval Krust llegó hasta allí ya sin vida, después de haber recorrido varias clínicas en busca de salvación.

La familia del empresario denunció que su pariente murió por negligencias médica por lo que demandó a autoridades y a los centros privados de salud que corrijan “sus fallas y sancionen a los responsables”.

El médico del Hospital del Norte cuenta lo sucedido a condición de guardar en reserva su nombre. Siente temor a represalias y dice que si no mejoran las condiciones de trabajo, lo que sigue es de terror.

Contó que de acuerdo a protocolos, la atención de pacientes con COVID-19 se ha divido en tres fases. Los enfermos leves son tratados en casa; los moderados deben ingresar a hospitales de segundo nivel, como el Hospital La Portada; los graves deben ser conducidos a centros de tercer nivel, en este caso el Hospital del Norte, en El Alto.

Tras la muerte de Sandóval, la esposa emitió un comunicado denunciando lo que tuvieron que pasar después de que su esposo llegara de Estados Unidos, el 17 de marzo. Señaló que comenzó a  presentar síntomas de la enfermedad, decide guardar reposo. El 23 de marzo notifica al Servicio Departamental de Salud, SEDES, sobre su condición de salud, cuya institución tardó 48 horas  en responder la llamada del paciente, pese a que ya conocía sus síntomas.

1.       El médico del Hospital del Norte, halla que este es el primer error. “Cuando una persona llama es porque se ha sentido mal y el SEDES debería haber respondido de inmediato, no 48 horas después.

Ante la ausencia de respuesta, Sandóval acudió hasta la Clínica del Sur, centro privado, para tratarse. Mientras estaba internado, el 26 de marzo llegó el informe del SEDES declarando positivo el contagio.

Al día siguiente, las autoridades ordenaron que el paciente sea traslado al hospital municipal de La Portada.

2.       Siendo el caso positivo y habiéndose deteriorado con rapidez la salud de Sandóval fue un error haber ordenado la transferencia a un hospital de segundo nivel como es La Portada, cuando la atención que necesitaba era de emergencia y en terapia intensivo, un servicio que cuenta el Hospital del Norte, en El Alto, siendo además un centro de referencia de tercer nivel.

Según la familia, este traslado desde el Hospital de Sur hasta La Portada se hizo en una ambulancia que no tenía ni camilla, empeorando su salud. 

3.       Las ambulancias deberían tener condiciones de seguridad, comodidad, pero sobre todo de aislamiento completo para tratar casos de emergencia, tanto para el conductor, el personal de enfermería como para quienes despachan y reciben al paciente.

Nuevamente la familia denunció que en La Portada no había un tomógrafo y ni siquiera un intensivista, es decir “sin condiciones mínimas”.

4.       El hospital La Portada no tiene intensivista ni equipos especializados porque no es de tercer nivel. Fue un error derivarlo hasta ese centro, cuando los protocolos dicen que debía ir a un centro con terapia intensiva. 

De acuerdo a la propia carta que la familia hizo pública, se hizo el intento por conseguir un “respirador” en clínicas privadas. “Las clínicas privadas que llamábamos nos indicaban que su terapia intensiva estaba ocupada (después pudimos comprobar que en la mayoría de los casos eso no era cierto)”.

El Gobierno municipal de La Paz confirmó que hubo clínicas privadas que no colaboraron. “El personal médico del GAMLP contactó inmediatamente a varias clínicas privadas en procura de conseguir el servicio de terapia intensiva que necesitaba el paciente. Las clínicas privadas negaron recibirlo”, denunció la administración municipal.

5.       Las clínicas no tienen un área de aislamiento para COVD-19 y creen que no pueden permitir poner a un paciente a una sala de terapia intensiva junto con otros pacientes con otras patologías. Era un riesgo. “Por eso quizá ninguna clínica les ha aceptado poner a terapia intensiva privada porque no es sala aislada. No se previó la gravedad de esta enfermedad y el tratamiento del paciente en total aislamiento. “Es difícil pensar que los centros privados ofrezcan recibir a un contagiado porque saben que el riesgo es grande, no sin un instrucción especial desde el Ministerio de Salud”.

Finalmente deciden derivarlo al Hospital de Norte, nuevamente en una ambulancia sin condiciones para el traslado de un contagiado.

6.       Lo que ha pasado en el hospital del Norte también es triste, refiere el profesional. Ha llegado la ambulancia y los que estaban de guardia en el hospital no tenían equipos de protección máxima que requiere el caso. “Para revisarlo y entrar a la ambulancia no se podía entrar con barbijo común como el que usamos todos. Debe haber seguridad máxima y contar un overol doble, barbijo, máscara y lentes y no hay en el hospital a disposición”.

7.       Siendo el hospital del Norte un centro de tercer nivel, el SEDES se había comprometido a tener una ambulancia móvil con personal especializado y preparado. Supuestamente, el primer contacto con cualquier caso lo iba a hacer SEDES, pero no sucedió así. “Dejaron un material y la persona que tenía que abrir las puerta del depósito no estaba, han tenido que esperar por el equipo. Han abierto el lugar donde estaba guardado, cosa que no debería ser así, en terapia intensiva no se debe perder tiempo. Todo estaba mal. Luego recién entraron a la ambulancia y el paciente ya había muerto”.

8.       El personal tenía conocimiento de que había un paciente positivo en el Hospital del Sur. Pero como era un centro privado y bien equipado ya nadie esperaba la referencia. De manera que “cuando llegó el caso positivo todos no sabían cómo reaccionar. El temor era grande porque carecen de equipos de protección máxima, no hay equipamiento ni personal suficiente. 

9.       La descoordinación es otro factor importante y no se puede negar, advierte el profesional. La poca y tardía comunicación ha evitado que el paciente sea tratado adecuadamente.

10.   También se notó la ausencia de protocolos de emergencia y seguridad. “Somos el hospital de referencia y no hay condiciones. Los contagiados tienen la misma entrada que los  pacientes por otras enfermedades, no hay una vía directa para que ingrese a terapia intensiva, usa el mismo pasillo que los demás, el mismo ascensor”.   

El profesional médico contó que es tanto el abandono de equipos para atención de casos de coronavirus, que por ejemplo hace  días llegó un caso sospechoso y fue atendido en salas de consulta externa, caminó por los pasillos entre los demás pacientes. “Más bien, la prueba salió negativa, porque si hubiera sido positivo el mal habría cundido.  “Causó gran susto incluso entre los médicos que lo atendieron porque solo tienen barbijo de tela. El paciente ha entrado por Emergencias”.

Tras el deceso del empresario, autoridades del SEDES, del Sindicato de trabajadores en Salud recién se reunieron para ajustar las actuaciones. 

El Gobierno municipal de La Paz, bajo cuya administración está el hospital La Portada, en un comunicado, afirmó que cumplió con el protocolo establecido por las autoridades y que le envió al paciente una ambulancia equipada para estos casos.

La Clínica del Sur, en otro comunicado, aseguró que actuó apegado al protocolo que diseñaron para estos casos las autoridades sanitarias.

En tanto, el ministro de Salud, Aníbal Cruz, solicitó el martes que se investigue y adelantó que, si el caso lo demanda, este derivará en un proceso penal contra los responsables.

Asimismo, la Defensoría del Pueblo identificó vulneraciones a la continuidad del tratamiento del ejecutivo de la empresa AXS, quien falleció cerca a la medianoche del domingo 29, cuando era trasladado al Hospital del Norte en El Alto, con un diagnóstico positivo para el coronavirus COVID-19, y anunció una investigación de oficio sobre este hecho ante las varias interrogantes que existen.

“Se puede establecer que en el camino recorrido por el paciente desde su salida de la Clínica del Sur hasta su fallecimiento, bajo lo establecido en los denominados protocolos, se encuentran vulneraciones a la continuidad del tratamiento, a la salud y a la vida de dicho paciente”, indicó la Defensora del Pueblo, Nadia Cruz.

De acuerdo con el relato de los familiares, hecho público mediante un comunicado, S.K. quien había llegado al país proveniente de Nueva York, Estados Unidos, estaba internado en la Clínica del Sur cumpliendo los protocolos establecidos para enfermos con coronavirus COVID-19, pero fue trasladado al Hospital Municipal La Portada, que no contaba con una Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y, posteriormente, por instrucción del Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz, fue llevado al Hospital del Norte El Alto.

La Defensora señala que es importante saber el por qué el SEDES determinó el traslado del paciente al Hospital Municipal de La Portada, cuando la Clínica del Sur se encuentra debidamente capacitada técnica y profesionalmente, equipada y reconocida por el Ministerio de Salud para recibir pacientes sospechosos y confirmados de COVID-19”.

“Fuera de privar al paciente del derecho de escoger libremente a su médico o establecimiento de salud de confianza, el SEDES lo traslada a un hospital de segundo nivel, igualmente apto para la atención de este virus, pero sin el área especializada de UTI”, alertó.

Sandóval iba a cumplir 50 años en junio, no estaba en el grupo de riesgo, pero falleció a la media noche del domingo 29.

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