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Un ascenso peligroso

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Editorial | 01 de agosto de 2020

En una semana, los municipios de Alto Riesgo en el país se incrementaron de 116 a 147, mientras que los de Riesgo Medio bajaron de 173 a 159, según el informe de Índice de Riesgo Municipal que dio a  conocer ayer el Ministerio de Salud.

También se tiene un descenso importante en los municipios de Riesgo Moderado de 50 a 33, en los últimos siete días.

Lo que llama la atención del reporte y preocupa es Cochabamba. Por segunda semana consecutiva, lidera la lista de los municipios con más alto riesgo por la tasa de incidencia de casos activos de coronavirus. En segundo lugar se ubica Huachacalla (Oruro), seguido de Trinidad (Beni).

El resto de los municipios de la lista de 10 regiones que registran las tasas más altas de incidencia de casos activos de COVID-19 son: Saipina y Copa Bélgica (Santa Cruz); Sena (Pando); Montero (Santa Cruz); la ciudad (La Paz); Cobija y San Ramón (Beni).

El lunes, Cochabamba reportó 560 nuevos positivos y 20 fallecidos, y este viernes 448 contagios y 17 muertos, las cifras más altas desde que se reportó el primer caso de coronavirus en la Llajta. Si bien las autoridades en salud señalaron que ese “ascenso” se debe a que un laboratorio privado dio a conocer los resultados acumulados de pruebas, se conoce que en las últimas semanas las cifras tienden a crecer.

¿Qué está pasando en Cochabamba:? ¿Por qué no descienden los contagios y las muertes? Los siete municipios del eje metropolitano (Sipe Sipe, Vinto, Quillacollo, Colcapirhua, Cercado, Tiquipaya y Sacaba) están aplicando una cuarentena flexible, de lunes a jueves, y rígida los días viernes, sábado y domingo, para frenar la propagación del mortal coronavirus; sin embargo, ese sacrificio que realizan miles de personas de manera disciplinada no está siendo reflejado en los números.

Urge que las instituciones, autoridades y dirigentes que conforman el Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) realicen un análisis real y concreto sobre las razones por las que no se logra frenar la propagación de la COVID-19 en Cochabamba y, con esa información, tomen medidas más acertadas y efectivas.

Está claro que si bien hay muchos que sí cumplen con el aislamiento flexible y rígido, otros simplemente no acatan las determinaciones del COED y salen en marchas, como sucedió esta semana, sin utilizar los tapabocas y la distancia de al menos un metro y medio de distancia entre una persona y otra, poniendo en riesgo su salud y la del resto de cochabambinos.

Las autoridades de Salud alertaron que dentro de dos semanas, el departamento experimentará una ascenso de casos positivos como consecuencia de la protesta que realizaron afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) exigiendo que las elecciones generales se realicen el 6 de septiembre y no el 18 de octubre como lo determinó el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Estamos a tiempo de asumir acciones y de cumplir las determinaciones de forma responsable, hay que ver lo que está pasando en países vecinos como Perú, Chile o Colombia, donde los casos de contagios y muertes por el coronavirus se suman por centenares. No se puede olvidar que, pese a los esfuerzos, aún hay problemas en infraestructura hospitalaria, abastecimiento de pruebas, medicamentos, oxígeno, y hasta crematorios y cementerios para enterrar a los que pierden la batalla contra el coronavirus.

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