Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 24 de septiembre de 2022
  • Actualizado 16:12

Mujeres dedicaron hasta 11 horas por día para cuidar personas en casa y casi nada a ellas mismas

Fueron ellas las que más tiempo invirtieron en el cuidado de la familia y las labores domésticas en el período crítico de la emergencia sanitaria por COVID-19, es decir, durante el confinamiento estricto.
Un grupo de mujeres interactúa en un encuentro sobre violencia, en Camino Plaza. DICO SOLÍS
Un grupo de mujeres interactúa en un encuentro sobre violencia, en Camino Plaza. DICO SOLÍS
Mujeres dedicaron hasta 11 horas por día para cuidar personas en casa y casi nada a ellas mismas

Fueron las mujeres las que más horas dedicaron al cuidado de la familia y a las labores domésticas en el período crítico de la emergencia sanitaria por la COVID-19, es decir, durante la cuarentena rígida.

Si antes de la emergencia sanitaria las mujeres ya destinaban hasta siete horas por día al cuidado de personas dependientes en su hogar (niños y niñas, personas adultas mayores y personas con discapacidad), durante el confinamiento lo hicieron hasta 11 horas por día.

No solo se dedicaron al trabajo de cuidado no remunerado (trabajo que no es reconocido), sino que también garantizaron la continuidad de la educación de los niños y niñas, trasladaron su trabajo remunerado a casa y asumieron la protección de familiares enfermos en sus hogares y fuera de ellos.

Estos datos son reveladores y muestran diferencias entre el tiempo que dedican los hombres y el que dedican las mujeres a las tareas de cuidado. De hecho, la crisis sanitaria ha puesto en evidencia la notable desventaja que tienen las mujeres: desde hace muchos años se han integrado al mercado laboral con intensidad, aportando al crecimiento y dinamismo de la economía, pero su acceso a oportunidades laborales y educativas, así como la consecución de su autonomía económica y política, se han visto condicionadas y hasta obstaculizadas por la división sexual del trabajo.

El Estado también ha contribuido a que esta situación se torne más compleja al no “reponer” la totalidad de los servicios públicos de cuidado para personas dependientes, que funcionaban antes de la emergencia sanitaria.

Es más, las inversiones públicas han bajado considerablemente como también las posibilidades de que las madres, hijas y tías cuidadoras usen los servicios mientras estudian o trabajan. Para mostrar esta problemática, que se agudizó durante la pandemia y post pandemia, pero sobre todo para visibilizar la importancia y el aporte del trabajo de cuidado para la sostenibilidad de la vida y promover su distribución equitativa entre los miembros de la familia, la sociedad y el Estado para la igualdad de género, la Plataforma Nacional de Corresponsabilidad Social y Pública del Cuidado realizará la campaña “Cuidemos a quien cuida”, #YoHagoMiParte¸ cuyo lanzamiento será difundido vía Zoom y será retransmitido por la cuenta de Facebook de la Plataforma y sus afiliadas, el día viernes 22 de julio a horas 10:00, en el marco del Día Internacional del Trabajo no Remunerado.

En el lanzamiento de la campaña se anunciará un fondo concursable de incentivo, para la plataforma TikTok, dirigido a personas jóvenes y adultas que se encuentren interesadas en visibilizar las brechas de desigualdad de género, los factores de discriminación, violencia y exclusión hacia las mujeres en Bolivia.