Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 21 de octubre de 2019
  • Actualizado 14:07

¿Por qué surge la insatisfacción corporal en los adolescentes?

¿Por qué surge la insatisfacción corporal en los adolescentes?
La imagen corporal es la representación mental y subjetiva de nuestra apariencia. A veces, se acerca a la realidad de nuestro cuerpo, pero otras se aleja de una manera muy acusada. Así, la   insatisfacción corporal nace de actitudes, sentimientos y conductas referidas a nuestro plano más físico

La mayoría de las personas mos-tramos cierta disconformidad por              algún aspecto de nuestro cuerpo. Esto es normal, siempre y cuando   no se lleven a cabo acciones desproporcionadas para cambiar, moldear   o modificar la parte corporal en cuestión.
El término que se utiliza para des-cribir esta situación se conoce como malestar normativo. Hablamos de insatisfacción corporal por tanto, cuando esta disconformidad nos lleva a realizar conductas dañinas para la salud, física y mental, con el objeto de cambiar nuestra imagen corporal.
ORÍGENES Y CAUSAS
Debido a la prevalencia de la insatisfacción corporal en la sociedad occidental, durante los últimos 20 años se han llevado a cabo estudios para determinar sus causas. Principalmente, se han investigado dos grupos de variables:
* Factores sociales. Medios de comunicación, cultura, amistades y familia

* Factores psicológicos. Sentimientos causados por conceptos sociales y creencias generadas por la influencia de los padres y la cultura

Como se puede observar, los facto-res psicológicos están asociados a los sociales. Además, los medios de comunicación y la cultura se posicionan como principales mediadores en la imagen corporal de las personas. De hecho, tal y como señala en uno de los estudios analizados: “La insa-tisfacción se puede originar por la distorsión perceptiva, por la dis-crepancia entre el cuerpo percibido y el ideal o, simplemente, por el disgusto con el propio cuerpo y puede originarse por un entorno adverso       a ciertas figuras ideales establecidas por la sociedad. (Jimenez, Jimenez y Bacardi, 2017).  
Como ya hemos dicho, nuestra imagen corporal viene condicionada por componentes internos perceptuales, afectivos y conductuales. Vivimos en una sociedad que cada vez más otorga una importancia desmedida a la imagen corporal. Especialmente en la cultura occidental, se valora la delgadez en las mujeres y la musculatura en los hombres

En este sentido, los medios de comunicación nos bombardean de manera constante, insertando en nuestros patrones el molde de belleza que proyectan. De hecho, las industrias de la belleza y del culto al cuerpo han elevado sus beneficios de manera ascendente en los últimos años

Aunque afecta a todos los grupos de edades, es durante la adolescencia cuando más nocivo se puede volver este mensaje. La adolescencia es un periodo de cambio, de búsqueda y de inconformidad. Por tanto, la in-fluencia de los mensajes que reciben de la sociedad y de los medios de comunicación puede afectarles en más medida que a cualquier otro grupo de edad

Sumado a lo anterior, ciertos estudios han señalado que la insatisfacción corporal se presenta antes de la adolescencia. Estos hallazgos son muy alarmantes, y demandan por parte de la sociedad medidas extraordinarias en cuanto a prevención.
CONSECUENCIAS DE IMAGEN
CORPORAL NEGATIVA
La insatisfacción corporal en ocasiones nos lleva a realizar conductas perjudiciales para nuestra salud, con la intención de acercarnos al “cuerpo ideal”. Por ejemplo, respecto al peso, se han asociado conductas como la restricción de ciertos alimentos, los ayunos y la actividad física excesiva

En edades anteriores a la adolescencia, estas conductas pueden afectar al cuerpo provocando fatiga, lesiones óseas, problemas gastrointestinales o deficiencias nutricionales. Incluso, en casos graves, pueden causar retraso en el crecimiento,       pubertad tardía o trastornos de la conducta alimentaria.
De hecho, la insatisfacción corporal es un buen predictor de este tipo de problemas

Los trastornos alimentarios afectan más a mujeres que a hombres. Sin embargo, durante los últimos años la prevalencia de estos en hombres         ha aumentado. Estos suelen mostrar insatisfacción cuando perciben su cuerpo demasiado delgado o demasiado grueso y no musculado. Sin embargo, en mujeres afecta sobre todo la percepción del volumen alto de su cuerpo. l