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  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
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Así afecta el cambio climático a la salud

Los últimos cuatro años han sido los más calientes. El calor extremo produce alergias y enfermedades cardiovasculares.
Así afecta el cambio climático a la salud


“La actividad humana, en particular el consumo de combustibles fósiles, ha liberado cantidades de CO2 y de otros gases de efecto invernadero suficientes para retener más calor en las capas inferiores de la atmósfera y alterar el clima mundial”, detalla la Organización Mundial de la Salud (OMS) en referencia al cambio climático.

En este sentido, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) subraya que los años 2015, 2016, 2017 y 2018 han sido los cuatro más cálidos jamás registrados.



CALOR EXTREMO Y ALERGIAS

“La tendencia de la temperatura a largo plazo es mucho más importante que la temperatura de cada año. Y esa tendencia es al alza”, manifiesta Petteri Taalas, Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial.

“Los 20 años más cálidos de los que se tienen datos se han registrado en los últimos 22 años. El ritmo del calentamiento en los últimos cuatro años ha sido excepcional, tanto en la superficie terrestre como en los océanos”, expone.

La OMS señala que las temperaturas extremas del aire contribuyen directamente a las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo entre las personas de edad avanzada.

Esta organización, referente mundial en materia de salud, también indica que durante la ola de calor que sufrió Europa en el verano de 2003 se registró un exceso de mortalidad cifrado en 70.000 defunciones.

“Los niveles de polen y otros alérgenos también son mayores en caso de calor extremo. Pueden provocar asma, dolencia que afecta a unos 300 millones de personas. Se prevé que el aumento de las temperaturas que se está produciendo incremente esa carga”, añade esta entidad.

“No obstante, las temperaturas no son, sino una parte del problema. En 2018 los fenómenos meteorológicos extremos y de efectos devastadores afectaron a numerosos países y a millones de personas. Tuvieron graves repercusiones para las economías y los ecosistemas”, destaca Petteri Taalas.

De igual modo, la OMS recuerda que el nivel del mar está aumentando, los glaciares se están fundiendo y los regímenes de lluvias están cambiando. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más intensos y frecuentes.

“El cambio climático influye en los determinantes sociales y medioambientales de la salud. A saber, un aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura”, puntualiza.



LLUVIAS EXTREMAS CONTAMINAN

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud subraya que se prevé que sigan aumentando la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones extremas a lo largo de este siglo. Estas lluvias causan ahogamientos, lesiones físicas, daños en las viviendas y otros destrozos. Además, “contaminan las fuentes de agua dulce, incrementando el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua. Así, dando lugar a criaderos de insectos portadores de enfermedades, como los mosquitos”, recalca.

Esta organización considera probable que los cambios del clima prolonguen las estaciones de transmisión de importantes enfermedades transmitidas por vectores y alteren su distribución geográfica.

Los vectores transmisores son principalmente mosquitos, pulgas, garrapatas, etc.

Por ejemplo, “se prevé una ampliación considerable de las zonas de China afectadas por la esquistosomiasis, una enfermedad transmitida por caracoles”, apunta.