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  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
  • Actualizado 16:05

Herpes neonatal es el “beso de la muerte” para los bebés

Más de la mitad de las personas en el mundo lo padecen. Una vez que alguien lo contrae, lo tiene para siempre. Pero es contagioso si se presenta un brote.
Herpes neonatal es el “beso de la muerte” para los bebés


Noah, el bebé de la británica Ashleigh White, se enfermó gravemente después de contraer el virus del herpes simple tipo 1 (HSV1), que es altamente contagioso.

Es el mismo que causa el herpes labial en adultos, unas ampollas que producen ardor o picazón y que desaparecen al cabo de una semana.

Pero en bebés, “aunque es poco frecuente y prevenible”, puede provocar una discapacidad neurológica duradera o incluso la muerte.

Si la persona que porta el virus tiene una úlcera bucal y da un beso a un niño, este puede enfermarse gravemente, ya que su sistema inmunológico no se ha desarrollado lo suficiente como para poder combatirlo.

Es por esa forma de transmisión por lo que se le conoce también como el "beso de la muerte", un beso cuyos síntomas la madre de Noah empezó a identificar en el bebé cuando este apenas tenía un mes.

El herpes neonatal es una enfermedad rara y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se da en aproximadamente 10 de cada 100.000 nacimientos a nivel mundial.

La doctora Liz Bragg, pediatra y miembro de la Junta de Salud de la Universidad de Cardiff y Vale, de Inglaterra, explicó que "una vez que alguien lo contrae (el virus), lo tiene para siempre".

"Entre el 50 por ciento y el 90 por ciento de las personas en el mundo lo tienen y aunque no tengan síntomas, el virus está en su organismo", añadió.

Es decir, infecta a la mayoría de las personas en la infancia y luego permanece latente en el sistema nervioso periférico (la parte del sistema nervioso que no es el cerebro ni la médula espinal).

Ocasionalmente, si una persona está estresada, el virus se activa y, en algunos casos causa el herpes labial.

La doctora recuerda que no es contagioso "a menos que sufras un brote".

También aconsejó a los padres de bebés recién nacidos sobre cómo evitar la infección.

"En el primer mes de vida, es mejor no ir a lugares llenos de gente, o pasar al bebé de mano en mano porque su sistema inmunológico no puede combatir la infección".