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  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
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Descubren remedio en veneno de alacrán

Los componentes hallados son capaces de curar la tuberculosis y, además, frenar algunas células cancerígenas.
Descubren remedio en veneno de alacrán


Un grupo de científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrió en el veneno de alacrán un antibiótico contra la tuberculosis, una enfermedad por la que cada día mueren 45.000 personas, informó la institución.

De acuerdo con la información, los expertos del Instituto de Biotecnología aislaron, produjeron y patentaron dos compuestos capaces de combatir cepas de este padecimiento y al estafilococo dorado.

Además, las sustancias son efectivas para inhibir el crecimiento de células cancerígenas sin causar daño a células del tejido pulmonar.

Los nuevos compuestos universitarios pueden contribuir a resolver el gran problema que significa año tras año la tuberculosis, un paso importante desde el punto de vista de la salud pública.

"El trabajo en laboratorio, con modelos biológicos, ya está hecho y funciona; ahora se requieren ensayos clínicos en humanos, y una farmacéutica que se interese puede hacer llegar este producto a la gente", subrayó el investigador Lourival Domingos Possani Postay.

El investigador explicó que debido a que la cantidad de compuesto que se puede obtener de alacranes vivos es muy pequeña, del orden de algunos microgramos, "era indispensable obtenerlos de forma química".

El titular del estudio precisó que debido a que ya tienen varios años trabajando en el antibiótico ya lograron obtener la patente.

Un estudio que duró varios años

Tras varios años de estudio y un gran esfuerzo invertido, los científicos lograron obtener una patente del remedio que ayudará a combatir la tuberculosis. El primer resultado fue el hallazgo de dos componentes. A partir de los cuales se pudo desarrollar la medicina.

El primero de los compuestos descubiertos es de color rojo, y fue llamado 3,5- dimethoxy-2-(methylthio) cyclohexa-2,5-diene-1,4-dione, el cual se demostró es efectivo contra Staphylococcus aureus, bacterias causantes de infecciones en la piel, sepsis, endocarditis y neumonía.





El segundo es de color azul y fue denominado 5-methoxy-2,3- bis (methylthio) cyclohexa-2,5-diene-1,4-dione, efectivo contra la microbacteria que causa tuberculosis.

Ambos componentes son capaces de impedir el desarrollo de ciertos linajes de células neoplásicas, y son eficientes como antibióticos.

La noticia del hallazgo sorprendió a varios miembros de la comunidad científica, quienes hace varios años realizan estudios para hallar antibióticos en el veneno de algunos reptiles e insectos.