Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 09 de agosto de 2020
  • Actualizado 17:04

Cochabamba se suma a la celebración del Día Mundial de las Ranas Acuáticas

Cada 1 de abril se celebrará su vida debido a la importancia de los anfibios para el mundo. Veinte organizaciones son parte de la iniciativa, entre ellas el Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny.

La foto de Romeo, un telmatobius yuracare. (Foto D. Alarcón D. Grunbaum)
La foto de Romeo, un telmatobius yuracare. (Foto D. Alarcón D. Grunbaum)
Cochabamba se suma a la celebración del Día Mundial de las Ranas Acuáticas

La gran mayoría de las ranas acuáticas se encuentra en peligro de extinción y, en vista de la importancia de los anfibios para el mundo, surge la iniciativa de celebrar su vida con el Día Mundial de las Ranas Acuáticas, que se conmemorará cada 1 de abril. 

En medio del distanciamiento social obligado por el coronavirus, 20 organizaciones, entre ellas el Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny y su socio Global Wildlife Conservation, organizaron para este año una fiesta virtual con ocho datos interesantes sobre las ranas acuáticas para sensibilizar sobre los desafíos de supervivencia a los que se enfrentan cada día.

1.- Las ranas acuáticas no son viajeras: Las 63 especies de ranas acuáticas provienen de las tierras altas de Los Andes, en Sudamérica, aunque se pueden encontrar en Ecuador, el norte de Chile y Argentina, pero cada especie tiende a quedarse en una pequeña extensión. Por ejemplo, la rana acuática de Inquisivi, en peligro crítico de extinción, solo se encuentra en dos arroyos bolivianos. Para los conservacionistas que trabajan en programas de cría en cautiverio, conseguir que la temperatura y la calidad del agua de cada especie sea la adecuada puede ser uno de los mayores retos a enfrentar.

2.- El agua fría es lo suyo: Para la mayoría de las ranas acuáticas, un arroyo helado de montaña es un baño relajante. A la rana acuática del Titicaca le encanta descansar en aguas de -17.5 grados centígrados. Después de que Teresa Camacho Badani, jefa del departamento de herpetología del Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny, redescubriera a la Rana Acuática de Sehuencas en un remoto arroyo en un bosque nublado de Bolivia, dijo: “Una de las cosas más difíciles de nuestra expedición fue que nuestras manos estuvieron entumecidas por el agua fría de estos arroyos”.

3.- Son más grandes de lo que crees. La rana del lago Junín, en peligro de extinción, es una de las ranas exclusivamente acuáticas más grandes del mundo. Su cuerpo mide hasta 18 centímetros y puede pesar hasta 560 gramos (más de medio kilo). Incluso sus renacuajos son tan grandes como algunas ranas adultas. La rana del lago Titicaca es otro ejemplo. A finales de los años 60, cuando la especie era abundante, Jacques Cousteau reportó haber visto algunas de hasta 60 centímetros de largo.

4.- Las ranas acuáticas saben de romance: Romeo, la rana más solitaria del mundo, fue nuevamente noticia mundial cuando Camacho Badani y su equipo finalmente le encontraron una pareja, su Julieta. Entre 2009 y 2019, se temía que fuera el único de su especie. Desde que Julieta se mudó a su acuario, Romeo compartió sus lombrices y ejercitó su baile de apareamiento. Aún no se sabe nada de ningún renacuajo.

5.- No se sabe mucho de ellas: El género Telmatobius es uno de los grupos de anfibios más amenazados de Los Andes y la información sobre estas especies de ranas es escasa. Tres especies de ranas acuáticas pueden estar extintas en Ecuador, incluida la rana acuática de Vellard, que se ha perdido para la ciencia desde 1968. No sólo está disminuyendo el número, sino que muchas de las que quedan son difíciles de encontrar. Viven enterradas bajo las rocas, en arroyos helados o en altas elevaciones en remotos bosques nubosos. Los investigadores de la conservación en toda América del Sur están colaborando para compartir sus observaciones y conocimiento a todo el mundo.

6.- Muchas son desalojadas de sus hogares: La expansión agrícola y otras actividades humanas está talando los bosques nublados e invadiendo los hábitats de las ranas acuáticas. Estas acciones también contribuyen al cambio climático, otro factor que amenaza los hogares de las ranas acuáticas. En 2019, Andrés Charrier, miembro de la Asociación Herpetológica Chilena, descubrió que el hábitat de la rana acuática del Loa se había secado completamente. Un pequeño equipo de expertos fue capaz de evacuar rápidamente 14 de las que son consideradas las últimas ranitas acuáticas del Loa del mundo.

7.- Son sensibles a la contaminación y a las enfermedades: La piel permeable de las ranas acuáticas absorbe cualquier contaminante en lagos, ríos y arroyos. También son altamente susceptibles a la quítridomicosis, una enfermedad infecciosa causada por el hongo quítrido que ha diezmado las poblaciones de anfibios en todo el mundo. Alrededor de 10.000 ranas gigantes del Lago Titicaca fueron encontradas muertas en lado boliviano en 2015 como resultado de la contaminación, lo que impulsó al Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny a iniciar un programa de cría para la conservación en su Centro K’ayra.

8.- No son parte de un batido: El consumo humano es una de las mayores amenazas que enfrentan las ranas acuáticas. La gente en toda Sudamérica las usa como alimento y medicina y en algunas partes de Perú la gente mezcla la rana del Titicaca en un jugo, creyendo que es una bebida afrodisíaca y que curará enfermedades que van desde el asma hasta la osteoporosis. Más de 4.000 ranas fueron confiscadas de los autobuses públicos que viajan desde el sur de Perú a Lima, a finales de 2019, y miles más han sido incautadas desde entonces en los mercados.