Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de octubre de 2019
  • Actualizado 13:42

Aprende a conservar alimentos en nevera

Para que se mantengan frescos y saludables por más tiempo, te ofrecemos cinco consejos para organizar el refrigerador.
Aprende a conservar alimentos en nevera


¿Tienes la nevera hecha un auténtico desastre? Aunque no es algo en lo que solamos pensar habitualmente, lo cierto es que la organización del frigorífico es una parte importante de la organización del hogar, pues resulta indispensable para que los alimentos se conserven en óptimas condiciones y se retrase al máximo su deterioro.

Lo primero que se debe tener en cuenta a la hora de organizar la nevera es lo siguiente: después de la compra, colocaremos los alimentos que ya están dentro, delante, y los recién adquiridos, justo detrás. De esta manera, consumiremos antes lo que más tiempo llevan en el refrigerador. Además, es aconsejable evitar colocar un exceso de comida en la nevera.



DISTRIBUCIÓN

1. Las carnes y los pescados, en la zona más fría. Es aconsejable conservarlos aproximadamente a 2ºC, a poder ser en la bandeja que se encuentra encima del cajón de las verduras. Así, se evita que puedan producirse goteos a otros alimentos.

2. Lácteos y embutidos, en la parte central de la nevera. Al no necesitar tanto frío, podemos colocarlos en el centro del frigorífico. En esta zona también se pueden colocar los alimentos que ya estén cocinados y aquellos en cuya etiqueta figure el siguiente mensaje: "una vez abierto el envase, consérvese en el frigorífico".

3. Frutas y verduras, en los cajones. Un exceso de frío podría deteriorar sus propiedades, por lo que es aconsejable colocarlas en los cajones transparentes de la nevera.

4. Las bebidas, en estantes de la puerta. La zona de la puerta es la parte menos fría (a una temperatura de 10ºC a 15ºC), por lo que ahí podemos colocar los productos que no precisan de temperaturas bajas, como bebidas, mantequilla o la salsa de tomate.

5. Alimentos calientes y latas de conserva, en la despensa. Algunos alimentos no deben conservarse en la nevera, por extraño que nos pueda parecer, como es el caso de las patatas, las cebollas, los ajos, los alimentos calientes y las latas de conserva.

Cuidar la

cadena de frío



La cadena de frío consiste en el control constante de la temperatura en toda la cadena de suministro de un alimento, desde su producción hasta su consumo, manteniéndolo en un mismo rango de temperatura. Se denomina “cadena” porque está compuesta por diferentes eslabones, desde el manejo de la materia prima, procesamiento, almacenamiento, distribución, almacenamiento en punto de venta, exhibición y hasta llegar al consumidor final.

Cada eslabón que conforma la cadena de frío es sumamente importante ya que asegura que los productos alcanzarán la vida útil que permita una adecuada comercialización del alimento. Cuando este se encuentra expuesto a temperaturas por encima de los 4°C ocasiona que se generen atributos sensoriales negativos como cambios en la textura y decoloración; además de favorecer el crecimiento de bacterias que pueden causar enfermedades al ser humano.