Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 12 de noviembre de 2019
  • Actualizado 00:42

Agregar control de estabilidad a un vehículo cuesta $us 60 a los fabricantes

Agregar control de estabilidad a un vehículo cuesta $us 60 a los fabricantes

Alejandro Furas, director técnico de LatinNCAP, declaró que dotarle a un vehículo de un sistema de control de estabilidad, por sus siglas ESP, cuesta 60 dólares al fabricante. Esto en una entrevista con el medio argentino Autoblog con motivo de la muestra de los último resultados de pruebas de choque.

El sistema de control de estabilidad ESP o ESC, otorga mayor control a un automóvil en caso de maniobras imprevistas de giros bruscos de volante como también condiciones adversas para el automóvil.
Dicho sistema actúa sobre el sistema de frenado de manera selectiva y puede llegar a cortar combustible al motor de ser necesario.
El organismo sin fines de lucro Latin NCAP tiene como objetivo “brindar a los consumidores de LAC (Latinoamérica y el Caribe) evaluaciones de seguridad independientes e imparciales de los vehículos nuevos.
“En tanto los gobiernos no exijan ESC, les están haciendo el juego a los fabricantes, dándoles campo fértil para que sigan ganando mucho dinero vendiendo el ESC a precios exorbitantes en combinación con otros elementos opcionales que no hacen a la seguridad del vehículo”, reclamó Furas.
Muchos fabricantes de automóviles ofrecen este sistema solo en la versión más equipada de su gama, mientras que en diversos casos, este complemento de seguridad no está disponible.
Países como Estados Unidos o la Unión Europea exigen este sistema como equipo de serie en los vehículos comercializados en sus mercados, al igual que otros equipamientos como bolsas de aire.
Actualmente, Bolivia no cuenta con normativas que regulen el equipamiento de seguridad de los vehículos tanto nuevos como usados.
“El ESC es una tecnología que cuando actúa no notamos cuando fue accionada y nos puede salvar la vida. LatinNCAP hace esfuerzos en la línea de mostrar y hacer experimentar a los consumidores la tecnologías ESC, como se hizo recientemente en el Stop the Crash en Montevideo. Lamentablemente los fabricantes la ofrecen como un elemento de lujo y cobran mucho por ella mientras que el costo de una unidad de procesamiento de ESC para el fabricante, si el auto ya tiene frenos ABS (obligatorio en Uruguay, Argentina y Brasil por ejemplo) es 60 dólares o menos”,develó el director técnico de LatinNCAP.
También informó que “En tanto los gobiernos no exijan ESC les están haciendo el “juego” a los fabricantes dándoles campo fértil para que sigan ganando mucho dinero vendiendo el ESC a precios exorbitantes en combinación con otros elementos opcionales que no hacen a la seguridad del vehículo”.