Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 21:51

El reconocimiento facial sustituirá la firma de los ciclistas

El objetivo de los organizadores es evitar que los pedalistas toquen objetos que pueden estar infectados con la COVID-19, como los bolígrafos y papeles, entre otros.

Los ciclistas, durante la competencia internacional. EFE
Los ciclistas, durante la competencia internacional. EFE
El reconocimiento facial sustituirá la firma de los ciclistas

Las medidas de prevención contra el coronavirus se amplían día a día a medida que se acerca el comienzo de la Vuelta España mañana en Irún. El control de firmas tradicional será sustituido por un sistema de reconocimiento facial.

La situación de crisis sanitaria provocada por la COVID-19 ha obligado a La Vuelta a eliminar el proceso de firma que caracteriza, tradicionalmente, la salida de cualquier etapa.

El control de firmas es obligatorio en la competición, que conlleva una sanción en caso de que el corredor no realice el proceso de registro antes de tomar la salida de la etapa.

Para evitar la manipulación física de bolígrafo y papel este año, de la mano, el proceso se realizará utilizando tecnología de reconocimiento facial.

Este sistema implantado por Telefónica Ingeniería de Seguridad, es una medida que ofrece Movistar a sus clientes para el control de la pandemia. Permite la identificación de personas sin contacto, manteniendo la distancia de seguridad.

El sistema de reconocimiento facial es una aplicación dirigida por ordenador que analiza las características físicas de una persona para identificar quién es. El programa detecta al usuario, estudia los detalles y verifica si está autorizado a acceder a cierto lugar o información.

El sistema, que también dispone de medición de temperatura corporal, servirá, en esta ocasión, para captar la imagen del ciclista, y (a través de un innovador algoritmo de reconocimiento facial) mostrar en las pantallas del escenario del control de firmas, los datos del competidor correspondiente.

De esta forma, se elimina el contacto en el proceso de cada inicio de etapa y así el riesgo de contagios entre los ciclistas. Por primera vez en la historia, se empleará este tipo de innovación tecnológica en La Vuelta.