Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 04 de diciembre de 2020
  • Actualizado 16:37

Innovación al rescate de Perú: respiradores y test molecular rápido a bajos costos

La Universidad Católica del Perú creo “Masi”, un respirador económico que permitirá asistir a los enfermos con COVID-19. La casa superior de estudios Cayetano Heredia ha creado un estudio molecular para detectar casos positivos en 30 minutos y baratos como un PCR.
Los ingenieros, creando un respirados “Masi” para los pacientes COVID-19. EFE
Los ingenieros, creando un respirados “Masi” para los pacientes COVID-19. EFE
Innovación al rescate de Perú: respiradores y test molecular rápido a bajos costos

Una revolucionaria prueba molecular rápida y un respirador artificial de bajo coste son las primeras soluciones innovadoras de la ciencia e ingeniería de Perú para hacer frente a la COVID-19, que con más de 264.000 contagios acumulados hace del país el sexto del mundo con más casos confirmados.

Estas creaciones son las primeras en cristalizar de varios proyectos que han surgido desde las universidades peruanas con financiación pública y especialmente privada, que ha dado fondos en cantidades sin precedentes.

Así ha surgido “Masi” (compañero, en quechua), un ventilador mecánico básico diseñado y fabricado en tiempo récord por un grupo de ingenieros de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

"Hemos hecho en dos o tres meses lo que normalmente toma tres años", explicó el director del Centro de Investigación en Ingeniería Médica de la PUCP y coordinador del proyecto, Benjamín Castañeda.

Cada unidad cuesta unos 5.000 dólares, muy por debajo del precio que el Gobierno peruano pagó recientemente por un lote de 400 comprados a China, o de los 125 que la patronal peruana, llamada Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), adquirió también en China para la sanidad pública.

LOS PRIMEROS 200

Ya están listos para comenzar la próxima semana a producir 200 unidades, que servirán para paliar el déficit de estos equipos en el país, pues el Gobierno está en una desesperada carrera contrarreloj por aumentar su oferta de unidades cuidados intensivos (UCI).

En febrero, al inicio de la crisis, en todo Perú solo había 276 respiradores operativos para pacientes de COVID-19.

“Masi” cuenta con los tres modos básicos de ventilación artificial para un paciente en estado grave que sufre insuficiencia respiratoria y cuyo asidero a la vida es este tipo de aparatos.

El respirador manual es presionado por un mecanismo al ritmo y fuerza que le marca un software, el mismo que es controlado desde una pantalla para determinar el volumen y presión de aire en función de las condiciones del paciente.

PRUEBA EN 30 MINUTOS

Para detectar de manera temprana casos de COVID-19 y evitar que lleguen en una UCI, la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) ha implementado una vanguardista "prueba molecular rápida", que ofrece los mismos resultados de una prueba PCR tradicional, pero en apenas 30 minutos, casi el mismo tiempo de una prueba serológica.

Sin embargo, la diferencia entre esta prueba molecular rápida y una serológica "es abismal, como entre el blanco y negro", comentó el director del Laboratorio de Neurobiología del Desarrollo de la UPCH, Edward Málaga-Trillo.

Esta propuesta es capaz de detectar el coronavirus en una persona desde el primer día, mientras que la serológica tiene una fiabilidad mucho menor, pues solo puede advertir el virus a partir del séptimo día de infección al reaccionar a los anticuerpos, los que hacen que salga positiva aunque la persona ya haya superado la infección.

Además, basta con tomar una muestra de saliva, sin necesidad de introducir un molesto hisopo hasta el fondo de las vías respiratorias. En esa misma muestra se acelera el replicado de los virus sin precisar una PCR.

ALTERNATIVA A LA PCR

"Ahí está realmente el ahorro de tiempo. En vez de emplear 4 horas con una máquina compleja como la que requiere la PCR, pasas a una reacción por amplificación isotérmica en 15 minutos", dijo Málaga-Trillo. Luego es cuestión de mojar una tira de papel para que los reactivos muestren si hay presencia del virus SARS-CoV-2.

Esta tecnología de última generación está lista para ser comercializada en Estados Unidos. Solo Argentina y ahora Perú han adaptado esta idea en Latinoamérica.

"Es un método que no requiere nada complejo. Es muy rápido, es portátil y debería ayudar a solucionar el problema en países tan complejos como Perú por su tamaño, desigualdades y difícil acceso a regiones", anticipó Málaga-Trillo, cuyo laboratorio está presidido por un meme de Chuck Norris bebiendo un mate con coronavirus.

Aunque es cauto a la hora de hablar del coste que tendría en el mercado, el científico cree que oscilaría entre los 50 y 70 soles (entre 14 y 20 dólares), lejos de los 500 soles (unos 140 dólares) que puede costar una PCR.