Los descendientes de Abaroa

Andrónico Luksic Craig es un empresario chileno cabeza del grupo Luksic. La revista Forbes 2013, lo ubica en el número 35 de los más millonarios del mundo, tres puestos más abajo que en 2012. El holding Luksic posee la mayor fortuna de Chile, con un capital cercano a los 17.400 millones de dólares. El conglomerado agrupa sus negocios industriales y financieros en el holding Quiñenco (Banco de Chile, CCU, Madeco y Shell Chile) y las compañías mineras en Antofagasta plc (Antofagasta Minerals: Minera Michilla, Minera Esperanza y Minera Los Pelambres). El grupo está formado por Iris Fontbona, viuda de Luksic Abaroa y por sus hijos María Paola, María Gabriela y Jean Paul Luksic Fontbona y sus hijastros Guillermo y Andrónico Luksic Lederer. En 2010 este último compró una participación mayoritaria (67 por ciento ) de la señal Canal 13, hasta ese año de propiedad de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El fundador del grupo Luksic, Andrónico Luksic Abaroa, es bisnieto de Eduardo Abaroa, el defensor de Calama quien murió el 23 de marzo de 1879, acribillado por el ejército chileno.

El héroe boliviano es célebre por su heroísmo y su respuesta a la conminatoria de los soldados para rendirse ¿Rendirme yo? ¡Qué se rinda tu abuela, carajo! Abaroa nació en San Pedro de Atacama y cuando hubo la invasión a Antofagasta, el 14 de febrero de 1879, fue uno de los primeros en inscribirse de voluntario para la defensa. En la batalla del Topáter, con 100 hombres precariamente armados, Abaroa se enfrentó al ejército chileno de 1000 efectivos organizados. Andrónico Abaroa, uno de los cinco hijos del prócer fue padre de Elena Abaroa, madre del fundador del grupo Luksic.

En 1952, Andrónico Luksic Abaroa compró el 25 por ciento de una empresa minera en Antofagasta y diversificó sus negocios. Ofreció a la venta a empresarios japoneses una mina en 500 mil pesos chilenos, pero Nippon Mines le pagó ese monto en dólares, dando inicio así al imperio de los Luksic.

En la época de Allende, Andrónico Luksic acordó con el gobierno la venta de algunas minas, a cambio de mantener sus empresas agrícolas y de alimentos. Pinochet se las arregló para que en 5 años Luksic no gane ningún concurso del proceso privatizador que impulsó. Hoy los descendientes de Abaroa han roto casi todo vínculo con Bolivia.