Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 15 de noviembre de 2019
  • Actualizado 22:40

Alasitas en Argentina

Alasitas en Argentina
Desde hace varios años, la fiesta de Alasitas ha traspasado las fronteras gracias a los migrantes bolivianos, quienes se organizan para celebrar así como si estuvieran en su tierra natal.

El 24 de enero, los bolivianos que viven en Buenos Aires, Argentina, volverán a revivir la fiesta en el parque Avellaneda, en el predio denominado La Wak’a.

Allí, artesanos en miniatura expondrán sus trabajos para que los creyentes en el Ekeko, Dios de la Abundancia, les conceda todos sus deseos.

Si bien no será tan grande como la que se celebrará en La Paz, aglutinará a los migrantes bolivianos para compartir, además, la comida típica y la música nacional.

Esta es una muestra de cómo los bolivianos valoran las tradiciones bolivianas y no dejan de practicarla, así estén lejos de su patria.

Los compatriotas utilizan la radio y el internet para promocionar el evento y reunir a todos en torno a la creencia del Dios de la Abundancia. Comprando objetos en miniatura, le piden casas, vehículos, dinero, títulos profesionales e, incluso instrumentos de trabajo, entre otros.

Es un acto cultural destacable para mostrar parte de la cultura boliviana, de la que muchos extranjeros se sorprenden y que algunos se animan a participar comprando una miniatura para hacer realidad su sueño.

Asimismo, muchos hijos de los migrantes bolivianos, que nacieron en Argentina, no son ajenos a esta tradición y también practican.

Para el gobierno de Evo Morales es destacable este hecho, por lo que apoya a través de sus consulados.

Las Alasitas es una feria artesanal que, según historiadores, comenzó a finales del XVIII, cuando el gobernador intendente de La Paz, José Sebastián de Segurola ordenó celebrar una fiesta anual en honor a la deidad denominada Ekeko, en agradecimiento porque la ciudad se salvó del cerco indígena de Túpac Katari.

Desde esa época hasta nuestro días, cada 24 de enero se celebra la fiesta del Ekeko, evento al que en La Paz no solo asisten los creyentes sino también autoridades nacionales y paceñas.

Pero las Alasitas no es la única tradición que los bolivianos migrantes la celebran. La fiesta de Urcupiña también ha pasado fronteras y en países como Argentina y España se la realiza acompañada de danzas folklóricas como caporales, morenadas, tinkus, entre otros.