Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 15:29

ESTA ACCIÓN PODRÍA EFECTUARSE POR SEGUNDA VEZ EN EL DEPARTAMENTO. LA PRIMERA FUE EN 1997.

Experto dice que hay condiciones para bombardear nubes

Experto dice que hay condiciones para bombardear nubes



Cochabamba reúne las condiciones necesarias para bombardear las nubes y acelerar las lluvias, de acuerdo al exdirector del Servicio Departamental Agropecuario (SEDAG) de Cochabamba José Loayza.

Considerando que 37 de 47 municipios del departamento están en emergencia por la sequía, esta semana el gobernador Iván Canelas abrió la posibilidad de provocar artificialmente una lluvia en el departamento. De concretarse, sería la segunda experiencia de ese tipo en la Llajta; la primera fue en 1997.

El proceso de la lluvia artificial consiste en dispersar en el aire -a través de cohetes o aviones- sustancias químicas como el yoduro de plata, para que las nubes se precipiten en forma de cristales de hielo o agua.

Loayza señaló que, para que el bombardeo sea exitoso es necesario que existan cumulonimbus o cumulonimbos, un tipo de nubes que suelen producir precipitaciones pluviales intensas y tormentas eléctricas.

A simple vista, son aquellas que están más desarrolladas de forma vertical que horizontalmente. Su base está a menos de dos kilómetros de alto y su pico puede sobrepasar los 15 kilómetros.

Este tipo de nubes son escasas en territorios azotados por el fenómeno de El Niño, tal es el caso de Bolivia; sin embargo, según Loayza, en estos meses se ha visto cumulonimbos en Cochabamba, por lo que es factible provocar lluvia artificial en este tiempo.

El experto sostuvo que en Venezuela, por ejemplo, hay la tecnología para realizar un bombardeo de nubes, pero el cielo casi siempre está despejado, característica del fenómeno de El Niño impide la realización del procedimiento.

INVERSIÓN Según estimaciones de Canelas, provocar una lluvia artificial demandaría entre 40 mil y 50 mil dólares, de acuerdo a cotizaciones realizadas con empresas italianas.

LA PRIMERA LLUVIA En 1997, según recuerda Loayza, el Comité Científico del Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN) de Perú envió la alerta de una “fuerte sequía” en Cochabamba.

Lo que en principio era una alarma no tardó en materializarse en el departamento y, como está sucediendo actualmente, se notó una drástica disminución del agua acumulada en las represas. Los agricultores, principalmente de los valles Alto y Bajo, reportaron afectación en sus cultivos por la baja temporada de lluvias, además de la muerte de ganado.

Ante esa situación, el exprefecto cochabambino Jhonny Ferrel pidió a Loayza que averigue sobre la siembra de nubes.

Luego de las cotizaciones respectivas, la exautoridad contrató a la empresa chilena Centro Privado de Servicios Aéreos (Cepriser).

Muchas autoridades de ese tiempo cuestionaron la determinación del exprefecto y dudaron de la eficacia del costoso proceso, pero, “como no tenían más que plantear”, Ferrel no dio vuelta atrás.

La empresa chilena llegó a la Llajta para generar lluvias artificiales durante tres meses continuos. Cobró más de 100 mil dólares.

Cepriser trajo un radar para avión pequeño y químicos, entre otros materiales. Los equipos fueron instalados en sectores estratégicos de la Llajta.

El primer bombardeo dio resultado en no más de 15 a 30 minutos.

Loayza recordó que, “luego de disparar el yoduro de plata, pasó menos de media hora y empezó a llover”.

La siembra de nubes permitió que llueva en el departamento de dos a tres veces por semana.

Sin embargo, por cuestiones económicas, ese ritmo de precipitaciones pluviales duró poco más de un mes y no tres meses como decía el trato firmado inicialmente con la contratista chilena.

Loayza recordó que Manfred Reyes Villa, que ocupaba el cargo de alcalde de Cercado, no quiso desembolsar dinero para solventar el bombardeo; tampoco los regantes, a quienes se les pidió que pongan una cuota de dos bolivianos por cada agricultor.

Ante la falta de dinero, Cepriser se marchó del país.

RESULTADOS Pese a que el primer plan de bombardeo, pionero en Cochabamba y Bolivia, se ejecutó parcialmente, los beneficios que dejó eran notables.

Las zonas que captaron más agua fueron los valles Alto, Bajo y Central. Además, la represa de La Angostura logró almacenar el 80 por ciento de su capacidad.

Actualmente, esa represa, que solía extenderse hasta el municipio de Tolata, ha reducido su embalse a menos de la mitad.

EMPRESA Loayza señaló que, considerando el éxito del bombardeo y tomando la previsión de que a futuro el departamento vuelva a necesitar de esos equipos, en 1997 el exprefecto Ferrel planteó la creación de una empresa cochabambina especializada en lluvias artificiales.

Las autoridades que respaldaron la propuesta, entre ellas Loayza, hicieron cotizaciones y concluyeron que sería necesario tener un presupuesto de aproximadamente dos millones y medio de dólares.

El proyecto quedó truncado, pese a que algunos departamentos del país, entre ellos Tarija, ya habían anticipado a Cochabamba que serían sus primeros clientes si establecía su empresa.

Datos

Historia

El estadounidense Vincent Schaefer descubrió la técnica de la lluvia artificial en noviembre de 1946, en Massachusetts, donde consiguió por primera vez que cayera nieve inducida.

Condiciones

La Organización Meteorológica Mundial ha indicado que la siembra de nubes produce resultados positivos en muchos casos, pero que depende de varios factores como la especificidad de las nubes, velocidad y dirección del viento, y el terreno.

Efecto

Las pequeñas cantidades de yoduro que se disparan a las nubes caen a través de las lluvias artificiales a humanos, animales y plantas. Sin embargo, estudios indican que ese químico es 100 veces menos contaminante que las emisiones de gas de las industrias.

24 países tienen el sistema

Solo 24 países del mundo practican periódicamente el bombardeo de químicos a las nubes para provocar precipitaciones pluviales.

El país líder en este proceso es China que, en el marco de los Juegos Olímpicos de 2008, por ejemplo, descontaminó el aire sembrando nubes en Pekín.

No obstante, en países donde este proceso ya está instaurado, hay problemas por el “robo de lluvias”. Y es que, en criterio de algunos expertos, como el doctor en biología Arturo Massol Deyá, citado por El Nuevo Día, “si interceptas (lluvia) en un sitio, vas a comprometer el patrón de lluvia en otro lugar”.

Por otro lado, el agua que cae producto de las lluvias artificiales está contaminada con yoduro de plata que es una sal y, como tal, puede tener un efecto contaminante. Además, tiene efectos nocivos sobre el ser humano, animales y vegetales, siempre y cuando la exposición sea alta. Según el exdirector del Servicio Departamental Agropecuario (SEDAG) de Cochabamba José Loayza, la cantidad de químicos que se usa en el bombardeo es mínima.

Añadió que no existen datos de posibles daños que se hayan provocado con el primer bombardeo de nubes que se hizo en el departamento.