Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 22 de septiembre de 2019
  • Actualizado 02:13

La moda de la "marquinha" se abre paso entre los brasileños

Los hombres buscan el bronceado perfecto, soportando 40 grados de temperatura durante 40 minutos. Los dermatólogos aconsejan tomar precauciones con el sol, que puede dañar la piel y llegar a causar un cáncer.
La moda de la "marquinha" se abre paso entre los brasileños


La obsesión por un bronceado perfecto, que deje ver una fuerte diferencia entre la sombra del bikini y el resto del cuerpo, se ha convertido en tendencia en Brasil y ahora los hombres se apuntan a la moda de la "marquinha", hasta ahora popular solo entre las mujeres.

Desde que la cantante brasileña Anitta mostrase en su videoclip convertido en éxito internacional, "Vai Malandra", cómo las mujeres se bronceaban con una cinta adhesiva para potenciar la marca del sol, éste método de moreno se popularizó entre la población brasileña.

Y si antes la famosa "marquinha" solo era común entre la población femenina, que buscaba ganar atractivo y sensualidad a través de la marca de bronceado, ahora los hombres se unen a esta tendencia, que lejos de las advertencias de la comunidad médica sobre el cáncer de piel, pone a hombres durante horas bajo el sol.

Erika Romero es una de las impulsoras de esta moda, con una terraza en el barrio de Realengo, en la zona oeste de Río de Janeiro, ha fundado su negocio "Erika Bronze" y atiende a decenas de personas que acuden todos los días a su azotea en busca del mejor bronceado.

Una vez que la persona llega al negocio de Erika, el procedimiento consiste en colocar una cinta adhesiva sobre el cuerpo del cliente, el tamaño y estilo dependerá del gusto de la persona, echarse protector y a continuación subir a la terraza a tomar el sol.

Una vez ahí, las ayudantes de Erika pasan un acelerador del bronceado sobre el cuerpo de sus clientes y los hidratan con agua cada poco tiempo para que puedan aguantar el sofocante calor.

Con temperaturas que alcanzan los 40 grados, los clientes soportan cuarenta minutos bajo el sol de frente y otro tanto de espaldas.

"Aquí el bronceado tiene un diferencial, pasamos un producto que acelera la "marquinha", es más poderoso, y al ver lo perfecto que quedaba en las mujeres los hombres se quisieron apuntar", explicó a EFE Erika Romero.

Ruan Mendes es uno de los jóvenes que acude al centro a broncearse, conoció a Erika a través de un amigo suyo que le comentó la nueva forma de broncearse y desde que lo probó va una vez por semana a tomar el sol con una cinta adhesiva sobre su cuerpo.

El joven explicó a EFE que todo gira en torno a la estética, además, en su caso, desfila en las cabalgatas de Carnaval por lo que "aumentar el atractivo es muy importante".

Cada sesión de bronceado cuesta cerca de unos veinte dólares, y en pleno verano austral y con el carnaval a la vuelta de la esquina, la demanda aumenta considerablemente en el local de Erika.

Aunque es obligatorio el uso de un protector solar, este solo se aplica una vez al inicio de la sesión.