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  • Diario Digital | domingo, 15 de septiembre de 2019
  • Actualizado 02:05

Mitos y verdades sobre alimentación saludable

En invierno no se necesita aumentar el consumo de dulces, sino mantener una dieta adecuada, según la nutricionista Ontaneda.
Mitos y verdades sobre alimentación saludable


Las mujeres embarazadas, los bebés recién nacidos, niños en edad temprana y jóvenes que estudian y trabajan necesitan una dieta balanceada y rica en vitaminas, proteínas, fósforo, frutas y verduras, entre otros nutrientes. Si no los reciben pueden perjudicar su salud y rendimiento a lo largo del día.

La nutricionista Claudia Ontaneda comparte con Radio Programas de Perú algunos mitos y verdades sobre el tema.

1.- Los jugos naturales y envasados tienen los mismos nutrientes

Falso. Muchos piensan que consumir un jugo envasado es lo mismo que ingerir una fruta. Sin embargo, si bien es cierto que ambos alimentos contienen fructosa (azúcar de la fruta= carbohidrato), la gran diferencia es que las frutas son nutricionalmente tan armónicas que además de este carbohidrato contienen la suficiente cantidad de fibra para que todo el azúcar no se absorba al 100 por ciento .

2.- ¿Es necesario incrementar las calorías en invierno? Falso. Algunos piensan que en invierno se necesita una mayor ingesta de calorías para sobreponerse al frío extremo. Por ello suelen incrementar el consumo de chocolates y dulces que, si bien proporcionan cierto nivel de confort, el organismo no las necesita para su funcionamiento adecuado. La alimentación no está relaciona a las estaciones climatológicas, sino al balance adecuado de los nutrientes que se ingieren.

3. ¿Prolongar la leche materna hasta los dos años es beneficioso? Verdad. Según la Organización Mundial de la Salud, la lactancia materna puede reducir la obesidad infantil hasta en un 25 por ciento . Se recomienda a las mamás prolongar la leche materna hasta los dos primeros años de vida del menor. 

Dieta vegana, vetada para niños y madres

La Real Academia de Medicina de Bélgica recomienda que los menores, las embarazadas y las madres lactantes no sigan una dieta vegana. "Esta alimentación restrictiva genera carencias inevitables y requiere una vigilancia continua de los niños para evitar deficiencias y retraso en el crecimiento a menudo irreversibles", aseguró en un comunicado.

El veganismo o el vegetarianismo puro es una dieta que prohíbe las proteínas animales. Están prohibidas las carnes, aves, pescado y tampoco consume productos con lactosa, huevos o miel.

Las vitaminas esenciales como la D y la B12, el calcio, y oligoelementos y nutrientes indispensables para un desarrollo adecuado están ausentes de esta alimentación.

Las consecuencias para los niños, aseguran, pueden llegar a ser muy graves.

"Estamos hablando de retraso en el crecimiento y retrasos psicomotores, de desnutrición y de anemias importantes", explica la dietista pediátrica Isabelle Thiébaut.

El pediatra Georges Casimir explica a BBC: "Cuando somos niños, el cuerpo fabrica en particular las células del cerebro. Esto implica más necesidadde proteínas y ácidos grasos esenciales. El cuerpo no los produce, por lo que hay que buscarlos en las proteínas animales".