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  • Diario Digital | jueves, 19 de septiembre de 2019
  • Actualizado 21:47

Beber alcohol daña tu ADN y hace que quieras tomar más

El estudio constató que los genes de las personas que ingieren tragos en exceso producían proteínas a menor velocidad y además desarrollaban un mayor impulso y gusto por consumir en momentos de estrés.
Beber alcohol daña tu ADN y hace que quieras tomar más


Un grupo de científicos de la Universidad de Rutgers (EEUU) junto a investigadores de la facultad de Medicina de la Universidad de Yale (EEUU) han descubierto que el consumo de alcohol puede incluso alterar nuestro ADN para hacernos querer tomar más.

A más consumo, mayor es el deseo. Para llegar a esta conclusión, el equipo centró su análisis en dos genes implicados en el control del comportamiento cuando estamos bajo los efectos del alcohol.

Uno es el PER2, que influye en el reloj biológico de nuestro cuerpo y otro el POMC, que regula nuestro mecanismo de respuesta ante el estrés.

Comparando grupos de bebedores moderados con personas que toman en exceso, los científicos observaron que estos dos genes se habían modificado en las personas que consumen grandes cantidades de alcohol.

En aquellos que bebían de manera compulsiva y en mayor cantidad, sus genes producían proteínas a menor velocidad y además desarrollaban un mayor impulso y gusto por beber en momentos de estrés.

Los cambios en los genes eran mayores cuantos más tragos, desarrollando una especie de círculo vicioso: a más alcohol consumido, mayor es el daño en los genes, que a su vez nos hacen querer consumir mayores cantidades de alcohol.

"Hemos descubierto que las personas que beben mucho pueden estar cambiando su ADN de una manera que les hace desear más alcohol", dijo el profesor Dipak K. Sarkar, autor principal del estudio liderado por la Universidad de Rutgers.

"Esto puede ayudar a explicar por qué el alcoholismo es una adicción tan poderosa", agregó.

Los investigadores esperan que su descubrimiento les permita identificar biomarcadores, es decir, indicadores medibles tales como proteínas o genes modificados para conseguir predecir el riesgo que un individuo tiene de ser un gran bebedor y prevenir que consuma todavía mayores ingestas de bebidas alcohólicas.



GENES Un equipo de internacional coordinado por investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología descubieron que ciertos genes están asociados con un mayor consumo de alcohol y tabaco. Dichos genes, además, están correlacionados con el riesgo de desarrollar diversas enfermedades y trastornos. Los resultados de este estudio que ha analizado datos de 1.2 millones de personas se publican en la revista Nature Genetics.

Los investigadores descubrieron un total de 566 variantes genéticas en 406 sitios (loci) diferentes en el material genético humano que se pueden vincular al uso de alcohol o tabaco. Y, 150 de estos sitios están relacionados con el uso de tabaco y alcohol.