Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 24 de septiembre de 2020
  • Actualizado 07:35

Especialista recomienda doble aislamiento para los más vulnerables, protocolo especial y contacto mínimo

El aislamiento en casa para las personas propensas al virus es elemental. SHUTTERSTOCK
El aislamiento en casa para las personas propensas al virus es elemental. SHUTTERSTOCK
Especialista recomienda doble aislamiento para los más vulnerables, protocolo especial y contacto mínimo

El inmunólogo Leonardo Iranzo establece pautas para que los familiares resguarden a los integrantes con defensas bajas o afecciones crónicas. “El cuidado que se debe tener con el inmunosuprimido es como si yo mismo me supiera infectado”, señala.

Varias personas se inquietan ante la necesidad de aplicar “cuidados especiales” destinados a aquellos miembros de la familia que se encuentran más propensos a sufrir el nuevo coronavirus (COVID-19), cepa que ha originado ya más de 43 mil decesos en todo el mundo.

Recurrir a todos los procedimientos de higiene que ayuden a mantener los espacios libres de agentes contaminantes es imperioso en las casas, sobre todo en aquellas donde habita algún integrante inmunosuprimido (con defensas bajas) o con afecciones que van desde la hipertensión hasta la insuficiencia cardíaca.

Que el individuo vulnerable mantenga un “doble aislamiento”, que los familiares respeten ciertos protocolos (incluso durante el contacto con el exterior) y que todos los que hacen parte del núcleo familiar  asuman siempre que pueden ser posibles transmisores, son algunos de los elementos que le menciona el inmunólogo Leonardo Iranzo a OPINIÓN DIGITAL.

Para comenzar, el especialista aclara que no solo son más propensos aquellos que “tengan la respuesta de defensas disminuida”, tales como los pacientes que pasaron  por quimioterapias, radioterapias o personas con enfermedades autoinmunes. Así, los individuos con hipertensión, insuficiencia cardíaca, obesidad excesiva, diabetes, dolencias pulmonares, fumadores o con el hábito de la bebida también se encuentran expuestos.

“Ellos no necesariamente tienen las defensas bajas en lo que refiere a su sistema inmunológico, pero sí la capacidad de respuesta de su corazón y pulmones es disminuida. Y como lo que hace el virus es limitar la capacidad de intercambio de oxígeno con los pulmones, si ya mi respiración está mermada, el virus podría bajarla al punto de que sea incompatible con la vida”.

Iranzo apunta que, más allá del confinamiento que cumplimos todos, es necesario que las personas vulnerables mantengan un “doble aislamiento”, sobre todo cuando hay convivencia con otros miembros que sí tienen acceso con el exterior.

“Todos estamos en cuarentena en nuestras casas, pero la persona enferma se encuentra en cuarentena en su cuarto, además”. Detalla sobre el proceso en la interacción. “Debe estar en su propia habitación, aislada del resto. Hay que acondicionar las cosas para que el contacto desprotegido entre la gente de la casa y el individuo con defensas bajas sea mínimo. Si tengo un hogar y una de las  habitaciones posee un baño privado, es allí donde debo colocar a la persona inmunosuprimida”.

También establece pasos para el momento de las comidas. “Cuando se le van a servir los alimentos, la persona que se los vaya a dar tiene que enfatizar en la higiene como si ella misma se supiera enferma. Esa es la regla de la bioseguridad.  Estoy sano, no salgo de casa, pero mi hermano ha sido el que compró las verduras en el supermercado y ha podido tener contacto con algo. Si fue así, debo  considerarme como contaminado. Tengo que hacer lavado de manos, cocinar bien los alimentos y desinfectar los platos. El individuo al que se está cuidando tiene que irse a un rincón de la habitación, mientras que debo entrar como si estuviera infectado. Dejo el plato sobre la mesa sin tener contacto y me retiro. El cuidado con el inmunosuprimido es como si yo mismo me supiera infectado”.