Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 24 de septiembre de 2022
  • Actualizado 15:50

ESTABA SENTENCIADO A 20 AÑOS DE PRISIÓN POR ASESINAR A UNA JOVEN AZAFATA Y A SU AMIGO. CONFORMÓ UNA PANDILLA EN COCHABAMBA CON LA QUE COMETÍA DELITOS. GANÓ FAMA ENTRE LOS ADOLESCENTES

Lucifer, de la Mara Salvatrucha  a la muerte en el penal

Lucifer, de la Mara Salvatrucha  a la muerte en el penal



Sergio Arze Araníbar, alias El Lucifer, fue asesinado en El Abra. Solo alcanzó a cumplir seis de los 20 años de cárcel con los que fue sentenciado por haber matado a la azafata Vanessa Vega y a su amigo Jaime  Pérez en El Prado.

Sergio Arze tuvo una infancia muy difícil. Su padre, el abogado Gregory Arze era un hombre celoso y violento.  Sergio creció viendo a sus padres pelear todo el tiempo y a su madre siendo víctima de violencia psicológica y física.

El matrimonio se rompió y Sergio se fue a los 11 años a Estados Unidos. Allí, sin una dirección  firme y amorosa, se volvió rebelde e ingresó a la Mara Salvatrucha (MS13), una pandilla que integra a cientos de jóvenes migrantes y deportados que  históricamente se enfrentan a muerte a la Mara Salvatrucha 18 (MS18)  con manoplas, cuchillos y armas de fuego.

En 2006, Sergio Arze fue deportado de los Estados Unidos porque fue sorprendido en un robo. Al llegar a Cochabamba buscó integrarse a un grupo para enseñarle a pelear y perder el miedo a la muerte. El grupo Adictos Al Sexo (ADX) lo acogió y su fama se hizo viral en los colegios, no solo por el tatuaje MS 13 que cubría su pecho, brazos y cerca del ojo, sino por su ferocidad. Los adolescentes lo admiraban como a un ídolo por sus “hazañas” en el asalto de tiendas, a transeúntes. Le disparó a un joven que se atrevió a mirar a su acompañante femenina.

El 20 de abril de 2008, la rivalidad entre líderes de dos pandillas causaron una tragedia en El Prado. Sergio Arze tenía viejas rencillas con líderes de otros grupos conocidos como El Vikingo y El Rasco,  que se profundizaron con una supuesta amenaza de muerte entre ellos. La noche del 20 de abril, Sergio Arze divisó  a sus enemigos y les apuntó con un arma de fuego desde la jardinera central de la avenida Ballivián.

Ellos se movieron y el proyectil hirió en la cabeza a Vanessa Vega, una bella azafata que festejaba la conclusión de su carrera y que entraba a una discoteca con sus amigos. La joven murió en el acto. Jaime  Pérez, el amigo de Sergio Arze, corrió a convencerlo de que ya no siguiera disparando para no herir a otros inocentes, pero Arze forcejeó con el arma y le disparó dos tiros en el vientre a su amigo. El también murió.

El 20 de agosto de 2009 Sergio Arze fue sentenciado a 20 años de cárcel por el homicidio de Vanessa Vega y Jaime Pérez. Ingresó a la cárcel  de San Antonio donde en una ocasión sufrió una fractura en la pierna y el tobillo tras pelear, supuestamente por el poder dentro del penal. El dijo que se había caído.

Fuentes de Inteligencia advirtieron que integrantes de la pandilla de El Lucifer planeaban ayudarlo a huir de San Antonio luego de robar un vehículo. Internos de San Antonio casi se amotinaron y denunciaron que eran extorsionados por varios reclusos entre los que identificaron a Arze.

El Lucifer fue trasladado a El Abra donde pasó a conformar parte del grupo de delegados de El Tancara. Hasta hace poco, se ocupaba de controlar el ingreso de personas a visitar a sus seres queridos recluidos. Cobraba un monto por persona y entregaba a  cambio un rollo de papel higiénico, para disfrazar la irregularidad. Sin embargo, al entrar más allá, los visitantes debían devolver a los delegados el papel higiénico comprado.