Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
  • Actualizado 00:06

Walter Delgadillo, el acople perfecto entre ser bartender y la ayuda social

El gastrónomo de 28 años lleva el título del “Bartender más sostenible de Bolivia” tras combinar con éxito dos oficios del mundo del bar y la recolección de alimentos para personas necesitadas a través de un trabajo voluntario que realiza con el Banco de Alimentos, una iniciativa que lucha contra el desperdicio.

Walter José Pedro Delgadillo Villarroel, de 28 años, es un joven gastrónomo cochabambino, recientemente recibió el título del “Bartender más sostenible de Bolivia”. CORTESÍA
Walter José Pedro Delgadillo Villarroel, de 28 años, es un joven gastrónomo cochabambino, recientemente recibió el título del “Bartender más sostenible de Bolivia”. CORTESÍA
Walter Delgadillo, el acople perfecto entre ser bartender y la ayuda social

“El bartender más sostenible de Bolivia” es Walter Delgadillo, este joven gastrónomo cochabambino cuyo nombre alcanzó el podio tras haber vencido en una de las competencias más reñidas a nivel nacional. Pero detrás de él hay mucho más, un sinónimo de profesionalismo y solidaridad.

Walter José Pedro Delgadillo Villarroel, de 28 años, es un joven gastrónomo cochabambino de amplia trayectoria. Desde hace casi dos años, es voluntario en el Banco de Alimentos de Bolivia, sobre todo en el área logística, aunque en realidad todos los miembros de esta fundación realizan distintas tareas y cuentan con habilidades para desempeñarse en cualquier área.

Recientemente, recibió el título del “Bartender más sostenible de Bolivia”, tras haber salido como vencedor de la muy esperada final del Sustainable Cocktail Challenge de Ron Flor de Caña, una competencia organizada a nivel nacional, que llevó al campeón del país a participar del mismo certamen, a nivel internacional.

En los dos últimos años, la carrera de Walter dio un giro hacia la labor social que realiza actualmente con el Banco de Alimentos.

“Para mí es un gran honor formar parte del Banco de Alimentos, quedo siempre agradecido con la fundación y con el equipo que me permite ayudar evitando el desperdicio de alimentos y dándole al mismo una segunda oportunidad para ser aprovechado por personas que lo necesitan”, expresa.

Hoy es capaz de combinar ambas pasiones que, de a poco, le traen triunfos y satisfacciones que atesora.

“Como bartender el banco me ayuda a descubrir nuevos aromas y sabores, me invita a buscar nuevas técnicas para aprovechar los alimentos y también me nutre con creatividad a la hora de crear nuevos cocteles. Por un lado, estos casi dos años que soy parte del banco me ayudaron a comprender de una mejor manera lo que es la sustentabilidad y la importancia de dar valor a los alimentos, lo cual me ayudó a crear un coctel con un trasfondo más profundo, y por otro lado también use en mi coctel un helado de banana madura, que es un producto que se realiza en el banco, en nuestra búsqueda de aprovechar la banana madura”, es parte de la experiencia que Walter relata.

PERSEVERANCIA

Ser bartender puede llegar a ser algo complicado. Sobre todo a causa de algunos estigmas que existen hacia este oficio, en medio de los cuales está mal visto como el fomento del consumo de alcohol en exceso.

“Al principio fue difícil, no fue fácil decir a mi familia que quería ser bartender, pues mayormente la profesión es vista desde un punto negativo. Durante mi crecimiento tuve dudas sobre si realmente quería dedicarme a esto por el resto de mi vida, pero a medida que pasaban los días vi que este rubro me ofrecía muchas alegrías y gratas experiencias, así que decidí invertir más tiempo en mi crecimiento como bartender para poder alcanzar el nivel mundial que me llevaría a disfrutar mucho más de la vida como bartender”, señala.

MOMENTOS

La competencia de la cual Walter fue el campeón de Bolivia y lo llevó a México se realizó el 24 de mayo en el Restaurante Bahrem Grill & Bar, en Santa Cruz.

Los jueces evaluaron los cócteles en base a elementos tales como la historia e inspiración del cóctel, el uso de ingredientes y técnicas sostenibles, y el nivel de creatividad, además de su sabor y buen aspecto.

Para la etapa final, calificaron 10 semifinalistas, dos participantes de La Paz, dos de Cochabamba y seis de Santa Cruz, de los que se eligió a cinco finalistas y Walter Delgadillo obtuvo el primer lugar con su cóctel llamado Momentos que también lo llevó al certamen internacional en México.

“Me permitieron disfrutar y aprender mucho más sobre lo que es la cultura mexicana, fueron 5 días donde nos llevaron a visitar los diferentes museos, iglesias y diferentes lugares turísticos de San Miguel de Allende. Además, también nos armaron una ruta donde pudimos visitar los mejores bares y restaurantes de la región, donde pude experimentar nuevas experiencias y sabores que me inspiran a crear nuevas cosas acá en Bolivia, en resumen la experiencia fue muy educativa. Sobre la competencia de igual forma fue una experiencia única donde los nervios y la presión no las podía disimular, estoy contento con mi participación y por todas las felicitaciones que recibí después de ella, de igual forma conocer a los diferentes participantes de los otros países, sus realidades y cómo es el rubro en sus países fue muy educativo e inspirador”, relata sobre su viaje.

Delgadillo inició su carrera, muy joven, como lava copas en una discoteca llamada Chupitos Flair Bar. Una de sus grandes experiencias fue trabajar como Brand Ambassador para Master Blends, con marcas bolivianas como Gin La Republica, Cocalero de Altura, Vermut Yerba Santa y Supay. Actualmente, planea  relanzar su escuela llamada Mixology Academy of Bolivia y abrir una empresa de eventos.

Entre sus logros más importantes están dos torneos nacionales en la categoría Flair, el primer lugar nivel Bolivia, tercero a nivel Latinoamérica y puesto 61 a nivel mundial en el torneo Bols Around the World en 2015.