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LECTURAS SUTILES

Vida y cuerpo

Aldo Zeballos Psicólogo clínico Psicoanalista
Aldo Zeballos Psicólogo clínico Psicoanalista
Vida y cuerpo

“Poor Things”, sagaz y extrañamente divertida, traducida al castellano como “Pobres criaturas”, es una película dirigida por Yorgos Lanthimos, narra la historia de Bella Baxter (Emma Stone), quien tras suicidarse es devuelta a la vida por un científico, Godwin Baxter (Willem Dafoe), brillante, excéntrico, poco ortodoxo y lleno de cicatrices. Salvando las diferencias obvias, una especie de Frankenstein y su criatura una mujer adulta con cerebro de niña, caprichosa y atrevida, ávida por experimentar las cosas de la vida. La criatura escapa “en secreto” en una aventura vertiginosa con Duncan, un hombre mundano (Mark Ruffalo), que termina enloqueciendo. 

La trama se construye y está ambientada en una especie de época victoriana, es una obra visualmente deslumbrante; lo narrativo está caracterizado por elementos morales, éticos, políticos. Pero también puede servirnos para pensar el concepto de vida y cuerpo en el psicoanálisis de orientación lacaniana.

Jaques Lacan, en 1972, llegó a formular lo que podría ser el concepto analítico de la vida, que parece definirla por el goce, podemos ubicar esto en esta frase tomada de su seminario Aun: “No sabemos qué es un ser vivo, salvo solamente que un cuerpo se goza”. El goce, para el fin que nos ocupa en este artículo, podríamos entenderlo como un estilo singular ligado a la satisfacción que puede ser placentera o displacentera.  

Jaques-Alain Miller plantea que “no sabemos lo que es la vida, solo sabemos, que sin ella no hay goce”. Se trata de la vida bajo la forma de un cuerpo. El goce mismo es impensable sin el cuerpo vivo. El cuerpo vivo es la condición del goce. Podemos decir también que el cuerpo es la condición de la vida para el ser hablante.

La película nos da cuenta de esto, no solo en las imágenes, sino también en la narrativa, cuando Bella descubre con el cuerpo que tiene el placer de la masturbación y quiere repetirlo, descubre el placer del encuentro sexual y quiere sentirlo, descubre el placer en la literatura y quiere explorarlo; pero además intenta narrar, intenta poner en palabras algo del goce que esto le produce.

Bella Baxter… en ese cuerpo pasan cosas imprevistas, porque el cuerpo del que hablamos en psicoanálisis, que no es el cuerpo biológico, sino el cuerpo hablante “es un cuerpo perturbado, modificado profundamente marcado por el significante, es decir por el Otro y por lo real” (Mauricio Tarrab, Notas sobre el cuerpo. 2022). Es un cuerpo marcado por las palabras que nos fueron dichas o que nos fueron dichas por Otro que no es cualquiera.

Esto confiere una densidad especial a lo que podemos articular de nuestra relación con el cuerpo desde el psicoanálisis.

Las dificultades que va encontrando el Dr. Godwin en su experimento tiene que ver con que Bella no es una pobre ratita de laboratorio a la que se puede perturbar sumergiéndola en un saber –el del experimentador–. Bella es una pobre criatura –como Godwin, Duncan, y los otros personajes– un ser viviente, que goza porque tiene un cuerpo. 

Bella establece lazos y afectos que marcan otro rumbo, el experimento sale fuera del control del creador sobre la criatura. Para el animal es lícito identificar el ser y el cuerpo, no ocurre lo mismo con la especie humana, que se refiere al estatuto de cuerpo hablante. El cuerpo no depende del ser, sino del tener.

A partir del momento en que el sujeto es sujeto del significante, no puede identificarse con su cuerpo. El psicoanálisis se ubica en la falla de esta identificación subrayando que la relación que el sujeto posee con el cuerpo es de tener.

Lo que singulariza el cuerpo humano es que siempre sucedieron cosas, siempre hubo acontecimientos que dejaron huellas en él. En Bella Baxter y sus experiencias tempranas, sus vivencias, podemos ubicar esas huellas que marcan el cuerpo que tiene. Podríamos conjeturar que hay una huella, una marca fundante, cuando Bella pregunta por su origen, y su God (que no es cualquiera, sino alguien que tiene un lugar significativo en su vida) le dice que sus padres eran “valientes exploradores […] ampliaron los límites del conocimiento, y pagaron el precio” y que esa “es la única manera de vivir”.