Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 01 de octubre de 2022
  • Actualizado 10:29

Victoria boliviana: el nenúfar más grande del mundo

Victoria boliviana, el nenúfar más grande el mundo que crece y habita en el país. CARLOS MAGDALENA-LUCY SMITH-RGB
Victoria boliviana, el nenúfar más grande el mundo que crece y habita en el país. CARLOS MAGDALENA-LUCY SMITH-RGB
Victoria boliviana: el nenúfar más grande del mundo

Tras 177 años de haber estado bajo el nombre de otra especie, un estudio científico reveló el descubrimiento de  Victoria boliviana, el nenúfar más grande el mundo que crece y habita en el país. 

Un artículo publicado en la revista Frontiers in Plant destaca este nuevo descubrimiento botánico. Hasta ahora, solo se describieron dos especies conocidas de nenúfares gigantes.

Los ejemplares de esta nueva especie permanecieron depositados en el Herbario de Kew durante 177 años y en el Herbario Nacional de Bolivia, 34 años. Durante este periodo de tiempo se pensaba que pertenecían a Victoria amazónica.

Tras años de estudios de un equipo liderado por el científico e investigador horticultor botánico de Kew Carlos Magdalena (Gijón, España, 1972), la artista botánica Lucy Smith, de Kew, y la investigadora de genómica de la biodiversidad Natalia Przelomska, junto con compañeros del Herbario Nacional de Bolivia, el Jardín Botánico Santa Cruz de la Sierra y los jardines La Rinconada, confirmaron que es una nueva especie, utilizando nuevos datos.

Los autores del artículo decidieron nombrar la especie en honor de sus compañeros bolivianos y el hogar donde crece este nenúfar en América del Sur, los ecosistemas acuáticos de Llanos de Moxos.

Victoria boliviana se convierte en el nenúfar más grande del mundo, con flores blancas que al segundo día de florecer se vuelven rosas, con peciolos espinosos y con hojas que crecen hasta los tres metros de ancho en su estado natural.

El récord actual está en posesión de los jardines La Rinconada en Bolivia, donde las hojas han alcanzado los 3.2 metros.

Hace unos meses, el conservador Carlos Magdalena visitaba su Archivo Histórico. Su responsable, Esther García Guillén, le mostraba la  documentación de un boceto realizado del nenúfar dibujado en los diarios del botánico y naturalista checo Tadeo Haenke en el que ayudaba a confirmar la nueva descripción.