Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 22 de febrero de 2024
  • Actualizado 23:23

Turismo millonario: del espacio al fondo del mar

Estos viajes están diseñados para clientes exclusivos, el principal requisito es el dinero. ¿Cuáles son las experiencias más exploradas y las aventuras que se promocionan?

Estos viajes están diseñados para clientes exclusivos, el principal  requisito es el dinero./ OCEANGATE
Estos viajes están diseñados para clientes exclusivos, el principal requisito es el dinero./ OCEANGATE
Turismo millonario: del espacio al fondo del mar

Al parecer, ya no haría tanta falta pasar largos años de entrenamiento en la NASA o cualquier agencia espacial; tampoco tener el físico aclimatado a las grandes cumbres para escalar el Everest; ni ser un experto buceador para sumergirse en los confines de los océanos.

Hoy, el dinero puede acercar estas experiencias que trae el nuevo turismo millonario, el cual promete aventuras extremas para quienes pueden pagar un ticket que ronda entre los miles y hasta millones de dólares. Pero la gran cantidad de dinero invertida en la aventura no garantiza volver con vida. 

Ese es el caso de la reciente tragedia del sumergible Titán, de la empresa OceanGate, que se embarcó a las profundidades del océano Atlántico con turistas        millonarios que estaban deseosos de observar con sus propios ojos los restos del trasatlántico Titanic, hundido por un iceberg el 15 de abril de 1912. El sumergible implosionó a 3.800 metros de la superficie y sus cinco ocupantes murieron al instante.

Viajes al espacio. Nada mejor para un millonario que hacer un viaje al espacio dentro de la nave de otro millonario. Es que la carrera espacial privada creció con los proyectos de vuelos orbitales y suborbitales de Richard Branson, propietario de la empresa Virgin Galactic, Jeff Bezzos, dueño de Blue Origin y el excéntrico emprendedor Elon Musk, fundador y CEO de SpaceX.

La idea del turismo espacial comenzó en 2001 cuando el multimillonario estadounidense Denis Tito se convirtió en el primer turista espacial en la Estación Espacial Internacional, luego de pagar un boleto de 20 millones de dólares por una semana orbitando la Tierra.

El multimillonario Richard Branson es  reconocido por sus audaces aventuras. En 2004 creó Virgin Galactic, empresa que ofrecía vuelos suborbitales tripulados por 200.000 dólares. 

Luego de diversas pruebas y postergaciones, que incluyeron un accidente en 2014 donde la nave se estrelló, se logró un punto de inflexión en 2018 que permitió el salto a la consagración actual con el vuelo del propio Branson que viajó al espacio. Una vez que se concretó el primer vuelo, Virgin reactivó la venta de tickets para visitar el espacio. Entre 450.000 dólares y 600.000 dólares es lo que cuesta viajar con esta compañía. 

En julio de 2021, Jeff Bezos viajó en su propio cohete New Shepard al espacio exterior. Su empresa Blue Origin realizó su primera misión tripulada, con un       viaje de 11 minutos desde Texas hasta más allá de la línea Karman (100 kilómetros) y viceversa, para coincidir con el 52 aniversario de la llegada a la Luna.

Pocos meses después, en 2021, Rusia lanzó al multimillonario japonés Yusaku Maezawa y su asistente Yozo Hirano a la Estación Espacial Internacional, en un viaje que marcó el regreso de Moscú al mercado del turismo orbital por primera vez en 12 años. Cada uno pagó 20    millones de dólares por la travesía.

Y en abril del año pasado, SpaceX, de Elon Musk, realizó su primer viaje privado a la Estación Espacial Internacional desde Cabo Cañaveral, en Florida. Tres empresarios multimillonarios y un exastronauta fueron los tripulantes. Cada uno de los empresarios pagó 55 millones de dólares por el viaje en cohete y el alojamiento, con todas las comidas incluidas.

Más allá de los enormes egos personales de estos millonarios hay un enorme negocio. Según predicciones de Morgan Stanley, hacia 2040 las inversiones en este sector casi se triplicarán superando el billón de dólares. 

Subir a la montaña más alta del mundo es una tentación para muchos millonarios. Se trata de una de las experiencias que se pueden vivir y también de las más costosas. La expedición al monte Everest, que mide 8.849 metros de altura, se pude realizar gracias a los múltiples servicios turísticos que ofrecen varias agencias.

Una de las empresas más conocidas que realiza esta expedición es Alpine Ascents International. Por 71.000 dólares, la agencia ofrece comida, acceso a un médico, transporte en Nepal, todo el equipo necesario, sherpas y porteadores, wifi, un entrenamiento previo al ascenso y la posibilidad de organizar expediciones privadas. Otras de las empresas encargadas de organizar este tipo de experiencias es Seven Summit Treks. En este caso, por 131.000 dólares, ofrece un hotel cinco estrellas en la localidad de Katmandú con todo incluido, un fotógrafo personal durante todo el recorrido e incluso un servicio privado de helicóptero para llegar a los campamentos base.

Las tarifas varían según la experiencia que se quiera vivir. Hoy en día, pagando más de 220.000 dólares, uno puede vivir la experiencia incluso a modo de ‘cliente VIP’: carpas con servicio de masaje en el campamento base, vino y champán a disposición de los clientes, fuegos artificiales en el campamento base, peluquería, tiendas de campaña con instructor de yoga y alojamientos de lujo.

¿Te gustaría probar alguno de estos tours?