Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 03:49

La tele-psicología llegó para quedarse

Carmen Barrón
Carmen Barrón
La tele-psicología llegó para quedarse

Luego de las dos o tres primeras semanas de cuarentena desde que la COVID-19 llegó a nuestro país, hemos tenido que ir adaptándonos a las nuevas circunstancias, esto, por supuesto, nos incluye a todos los que nos desempeñamos profesionalmente en el ámbito de la Psicología.

Uno de los cambios que hemos tenido que implementar es el uso de la tele-psicología o terapia online como se ha estado denominando en nuestro contexto. Esta práctica es, básicamente, la provisión de servicios de salud mental a distancia mediante el uso de Tecnologías de la Información y Comunicación, como ser la videoconferencia, radio, televisión, teléfono e internet.

Esta forma de trabajo no es nueva para muchos, pues cuando nos comunicamos con nuestros consultantes por correo electrónico para enviar algún material psicoeducativo o hacer el seguimiento de alguna tarea, estamos dentro del quehacer de la tele-psicología, claro, en un modelo asincrónico, es decir que la comunicación se establece de manera diferida. Por el contexto actual muchos hemos tenido que optar también por un servicio de tele-psicología sincrónica, es decir, establecer la comunicación por internet en tiempo real.

Existen recomendaciones que indican que esta herramienta no es la primera elección en los casos en que es posible una intervención presencial, pero que representa una excelente alternativa en condiciones donde la misma no es posible, como el contexto de pandemia que estamos viviendo.

Una de las preguntas más comunes en el ámbito de la psicología clínica es: ¿funciona la tele-psicología?, y la respuesta es: sí, funciona. Existe evidencia suficiente que indica que esta forma de trabajo no afecta el vínculo terapéutico que se establece entre psicólogo y consultante, y los resultados obtenidos son similares a los que se tendrían en una terapia presencial. En este sentido, se recomienda utilizar como recurso central la videoconferencia, para ello se puede optar por diferentes plataformas o aplicaciones, entre ellas las más conocidas son: Zoom, Google Meet, Skype y WhatsApp con la opción de videollamada.

Por otro lado, es importante mencionar que en nuestro país no existe una normativa en materia de tele-medicina y menos aún de tele-psicología, aspecto que deberá regularse de alguna forma por los colegios de psicólogos correspondientes, ya que, al comenzar con esta nueva forma de trabajo de manera más generalizada, son muchas las intervenciones psicológicas que se han realizado de manera irresponsable. Por ello, es central que los consultantes soliciten información o investiguen sobre determinado servicio psicológico, y que antes de comenzar una terapia exista un documento de consentimiento informado donde se expliciten diferentes aspectos sobre esta modalidad de trabajo.

La tele-psicología está en Bolivia desde hace más de cuatro meses, las personas utilizan este servicio y la necesidad de apoyo psicológico es apremiante en muchos rincones del país. Por ello, la tele-psicología llegó para quedarse.


Carmen Barrón

Psicóloga Clínica – Psicoterapeuta TREC/TCC