Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 03:57

¿Sirven las máscaras faciales para evitar contagios?

Físicos demuestran en un experimento cómo las gotitas que expulsamos se escapan de los protectores alternativos a los barbijos regulares.

Dos mujeres usan medidas de protección diferentes; una tiene una mascarilla, y la otra un barbijo. ELINDEPENDIENTE. 
Dos mujeres usan medidas de protección diferentes; una tiene una mascarilla, y la otra un barbijo. ELINDEPENDIENTE. 
¿Sirven las máscaras faciales para evitar contagios?

Lo hemos oído numerosas veces, los protectores faciales no son seguros por sí solos para evitar la propagación de la COVID-19. No están cerrados, así que por debajo podrían escaparse algunas de las pequeñas gotas que expulsamos al toser, estornudar o simplemente al hablar. Sin embargo, se siguen viendo por la calle e incluso se venden con motivos infantiles porque pueden resultar más cómodas. Así que, si por alguna razón estás tentado a adquirir esta alternativa a los barbijos regulares, debes saber cuán amplia es su protección y qué otras barreras debes usar.

Los investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Computación de la Florida Atlantic University utilizaron una lámina de luz láser y una mezcla de agua destilada y glicerina para generar la niebla que compone el contenido de un chorro de tos. Visualizaron las gotas expulsadas de la boca de un maniquí mientras simulaba toser y estornudar. Al colocar un protector facial de plástico y un barbijo con válvula (otro sistema de protección no recomendable), pudieron trazar el camino de las gotas.

Los resultados del estudio muestran que, aunque las máscaras bloquean el movimiento inicial del estornudo hacia adelante, las gotas expulsadas se mueven alrededor de la visera transparente con relativa facilidad y se extienden sobre un área grande dependiendo de ligeras perturbaciones ambientales.

“Con el tiempo, estas gotas pueden dispersarse en un área amplia en direcciones tanto lateral como longitudinal, aunque con una concentración decreciente”, señala Manhar Dhanak, coautor del estudio. De igual manera, las visualizaciones de un barbijo equipado con un puerto de exhalación indican que una gran cantidad de gotas pasan sin filtrar a través de la válvula, lo que reduce significativamente su eficacia.

Para demostrar el rendimiento del protector facial, los investigadores utilizaron una hoja láser horizontal además de una vertical que revela cómo la saliva cruza el plano horizontal. En particular, las máscaras impiden el movimiento hacia adelante de las gotas exhaladas hasta cierto punto, y los cubrebocas con válvulas lo hacen incluso en menor medida. Sin embargo, una vez liberadas al medio ambiente, las gotitas del tamaño de un aerosol se dispersan con facilidad.

Del barbijo con clasificación N-95 (con válvula) utilizado en este estudio escapó una pequeña cantidad de partículas exhaladas del espacio entre la parte superior de la mascarilla y el puente de la nariz. Además, el puerto de exhalación redujo significativamente la eficacia de la mascarilla, ya que una gran cantidad de gotas pasaban a través de la válvula sin filtrar y sin obstáculos.

Los investigadores insisten en que su estudio demuestra que los protectores faciales y los barbijos con válvulas pueden no ser tan efectivos como los cubrebocas normales para restringir la propagación de gotitas en aerosol. A pesar de la mayor comodidad que ofrecen estas alternativas, dicen que puede ser preferible usar las tradicionales para reforzar la lucha contra el coronavirus.