Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
  • Actualizado 00:06

La salud mental en Bolivia

Ph.D Juan Pablo Mollo Torrico Psicólogo, investigador, docente de posgrado.
Ph.D Juan Pablo Mollo Torrico, Psicólogo, investigador, docente de posgrado.
La salud mental en Bolivia

La Organización Mundial de la Salud considera la salud mental como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Una importante consecuencia y/o resultado de esta definición es que considera la "salud mental" como algo más que la ausencia de trastornos o discapacidades mentales.

En los últimos años, la coyuntura social en Bolivia ha evolucionado de manera abrupta respecto a la salud mental. En este sentido, las enfermedades mentales incluyen síntomas y se caracterizan por molestias emocionales, conductuales y actitudinales, que se manifiestan de manera frecuente y forman parte del diario vivir. El aporte de la psicología en general es proporcionar medidas para trabajar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar personal, asimismo, introduce métodos de prevención, promoción e intervención.

Debemos remarcar que los trastornos mentales tomaron fuerza en la sociedad después de la crisis sanitaria de la COVID-19, en consecuencia, el estar en cuarentena durante la pandemia hizo que la población visibilice y tome conciencia respecto a que las alteraciones mentales son un problema fundamental del día a día.

La salud mental es un problema emergente y de gran importancia para la sociedad boliviana, tiene un coste económico y, en muchos de los casos, el ciudadano de a pie no puede permitirse, por ende, en la sanidad pública existen muy pocos profesionales en el área de la psicología y psiquiatría ante la gran demanda de la población.

En la sociedad boliviana no existe una política específica de salud mental, ni leyes particulares referentes a este tema, y se estima que alrededor del 0.2 % del presupuesto en Salud se destina en el país a esta área. Además, dentro de los establecimientos de salud mental, por cada 100.000 habitantes existen 1.06 psiquiatras, 0.46 psicólogos, 0.25 trabajadores sociales, 0.20 terapeutas ocupacionales y 1.43 de otros profesionales de la salud. (Ministerio de salud, 2008). Teniendo en cuenta que la información data de tiempo atrás, a la fecha no se conoce información actualizada de datos estadísticos de la salud mental en Bolivia, lo cual es preocupante.

En suma, en estos últimos años se ha visibilizado los efectos nocivos de la salud mental en la población boliviana, se ha observado como las enfermedades mentales más frecuentes son la ansiedad, depresión, miedo y el estrés. El rol del profesional psicólogo en la sociedad boliviana ha tomado más fuerza, aunque existe la necesidad de dar un lugar al profesional de la salud mental, crear políticas públicas respecto al tema y realizar inversiones económicas a nivel estatal.  

NOTA: Para cualquier consulta o comentario,  contactarse con Claudia Méndez Del Carpio (psicóloga), responsable de la columna, al correo [email protected] o al  teléfono/Whats-App  62620609. Visítanos en Facebook como LECTURAS SUTILES.