Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 29 de octubre de 2020
  • Actualizado 18:47

Retos para retomar el turismo en Latinoamérica

Apoyarse en la tecnología, ofrecer paquetes cómodos y colaboración entre todos los sectores son algunas claves para recuperar las pérdidas, que llegan hasta el 80%.  
Una de las playas en Punta Cana .FOTOS- EFE
Una de las playas en Punta Cana .FOTOS- EFE
Retos para retomar el turismo en Latinoamérica

El mundo del turismo se encuentra en medio de una crisis sin precedentes. La pandemia ha causado estragos a lo largo y ancho del globo, pero en algunas regiones la recuperación será más ardua que en otras, en especial en las economías que dependen en gran medida de este sector. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo estima que la industria de los viajes y el turismo representa el 10.2% del Producto Interno Bruto (PIB) en Latinoamérica y el Caribe. En algunos países, como Jamaica, el turismo supera el porcentaje del PIB.

“Hay una enorme cantidad de puestos de trabajo en riesgo”, asegura Manuel Butler, director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (OMT). “El turismo internacional podría caer entre un 60 y 80% este año, algo nunca antes visto” normalmente se registraba un 4%.

Butler fue uno de los participantes de un webinar organizado por el Foro Económico Mundial (WEF) que reunió a varios expertos en el rubro. En este contexto, todos dieron sus opiniones sobre cómo cambiará la industria a partir de la pandemia y cuáles serán las claves para que los jugadores de los sectores público y privado puedan salir adelante de esta crisis.

La aparición y propagación del coronavirus ha dado un giro a los factores que hacen que el sector turístico de un país sea competitivo. Ahora, la capacidad sanitaria y las ofertas de viajes digitales están cobrando mayor importancia durante la crisis sanitaria. Otros, como la apertura internacional, son menos importantes.

Antes del brote de la COVID-19, la región latinoamericana y caribeña estaba mejorando en cuanto a competitividad turística, pero la mayoría de sus economías seguían situándose por debajo de la media mundial. Los descensos del turismo brindan a los responsables políticos y líderes empresariales la oportunidad de revisar sus prácticas, especialmente en materia de infraestructuras y desarrollo turístico insostenible ya que representan riesgos específicos para la recuperación del rubro a largo plazo en la región.

Según explica Maksim Soshkin, del Foro Económico Mundial, “la pandemia por la COVID-19 es una crisis de salud mundial, y la prioridad es la seguridad sanitaria. Los amplios recursos naturales y vida silvestre de Latinoamérica serán claves para su recuperación y son factores que atraerán a viajeros. Habría que poner el foco en la infraestructura de las áreas fuera de las grandes ciudades, porque la gente va a querer viajar a las zonas rurales”.

Además, indica que la salud y la seguridad son factores esenciales a la hora de tomar decisiones de viaje. En América Latina, la cantidad de camas de hospital está un 42% por debajo del promedio mundial. Este es un indicador de la infraestructura de salud de cada país. Los problemas en la región, entonces, tienen que ver con el acceso a la salud y menos desarrollo. Esto hace que sea más difícil en el mundo postpandemia.

Europa y otros países con recursos sanitarios más abundantes tienen más posibilidades de contener y gestionar los casos de COVID-19 que otros países con menos recursos, lo que puede acelerar la reapertura segura de su sector turístico, según detalla el informe del Foro.

Pero las perspectivas son alentadoras. La gente quiere viajar. La recuperación será lenta, claro, y deberá hacerse de forma escalonada y consciente, pero los expertos se muestran optimistas. “El turismo es resiliente”, dijo Maribel Rodríguez Gamero, vicepresidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo. “Vamos a volver de a poco a donde estábamos antes. Para eso es muy importante la confianza”.

Varios especialistas que paticiparon en el foro aconsejaron que los gobiernos nacionales deben establecer estándares globales. “Si no trabajamos juntos se pueden perder millones de puestos de trabajo”, asegura Rodríguez Gamero. “Para recuperarse rápido hay que colaborar entre los sectores públicos y privados, usar protocolos y estándares internacionales y recibir con los brazos abiertos a la tecnología. Existe el turismo pre y postvacuna, pero mientras tenemos que seguir trabajando. La clave es cómo construir la confianza del viajero”.

Para eso, la OMT creó un comité para coordinar una guía global de recuperación y normalizar la situación. Las recomendaciones se dividen básicamente en tres grupos: supervivencia de la industria con medidas de protección; recuperación de la confianza, como ya se vio en Europa; y prepararse para el futuro con base en lo aprendido con la pandemia. Las prioridades incluyen cuidar el empleo, crear nuevos puestos de trabajo, proteger la salud, recuperar la confianza y trabajar de manera conjunta.

Una recomendación del Foro a los países de Latinoamérica y el Caribe es dedicar este tiempo a revisar sus proyectos de promoción turística y forjar un mejor sector en el futuro, como buenas comunicaciones aéreas, cruciales para la competitividad de los viajes en este lado del mundo.

“Estamos trabajando para empezar a abrir los aeropuertos porque sabemos que la conectividad aérea es fundamental”, aseguró Butler, quien hizo énfasis en la importancia de la implementación de medidas adicionales para garantizar la salud de los viajeros. Rodríguez Gamero agregó que “las aerolíneas son el eje de la industria, sin ellas no hay conectividad. Los gobiernos deben entender su importancia y brindar el apoyo necesario”.

El confinamiento ha ralentizado aún más los proyectos infraestructurales, pero esto se presenta como una inesperada oportunidad para revisar sus proyectos en desarrollo y focalizar su atención en las áreas más críticas. La sostenibilidad ambiental será un aspecto clave en este sentido. “Hay que ser sostenible para ser competitivo”, enfatizó el director ejecutivo de la OMT.

Del mismo modo, una mayor disponibilidad de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), permitirá a las empresas turísticas y a sus socios de la cadena de suministro prestar más servicios digitales, una ventaja creciente cuando las interacciones interpersonales se ven limitadas. “Los pagos digitales son una de las claves para la mejora”, aportó Lorna Atiles, experta en comercio electrónico. “Estamos viendo negocios chicos adaptándose al e-commerce. Ya no va a haber booking cara a cara. Los consumidores extrañan viajar pero primero lo harán localmente, a lugares rurales y playas cercanas”.

Por último, y desafiando las creencias de que el turismo postpandemia estará reservado solo para una minoría de amplios recursos, Atiles finalizó: “Lo que extrañan en esta pandemia las personas es viajar. Lejos o cerca. Están dispuestas y tienen ganas. Con el precio correcto, los consumidores van a seguir viajando”.