Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 15 de abril de 2024
  • Actualizado 22:10

Repatriación de Barba Azul apunta a convertirse en plan de acción

Varios ejemplares que llegaron a Bolivia serán parte de un plan que busca salvar a la especie de la extinción. 
CONSERVACIÓN LOROS BO
CONSERVACIÓN LOROS BO
Repatriación de Barba Azul apunta a convertirse en plan de acción

La paraba Barba Azul (Ara glaucogularis) es una especie de guacamayo endémico de Bolivia, que se encuentra solamente en el norte del país, en los Llanos de Moxos. Lastimosamente, la especie está entre una de las más amenazadas del mundo, debido a que en el pasado el tráfico ilegal de psitácidos era uno de los problemas más graves.

A raíz de esto, la Fundación Conservación Loros Bolivia junto al Gobierno nacional emprendieron la repatriación de estas aves hacia el país. “No podemos decir que toda la liberación no se necesita. Hay poblaciones que están teniendo poco trabajo porque son muy lejanas. Una reintroducción siempre va a ser beneficioso. Nuestro país no puede quedarse atrás en las metodologías de conservación y de ciencia. Este tipo de acción funciona en varios países”, afirma Rafael Mounzón, director ejecutivo de la Fundación Conservación Loros Bolivia.

Según la UICN existen alrededor de 300 individuos en libertad y según otras estimaciones sus números pueden llegar tal vez a un tope de 400 o 500 individuos en libertad, lo que demuestra que la especie necesita de apoyo y acción de los distintos niveles de gobierno, así como de instituciones que trabajan en la conservación de especies amenazadas.

La especie está distribuida en tres zonas a lo largo del Beni: en el noreste, en el noroeste y hacia el sur, por lo que la conservación de la misma es algo más que un reto. La población del sur ubicada en el municipio de Loreto es la que tiene más atención debido a su fácil acceso en comparación con el norte. Estudios enfocados en cómo apoyar a las poblaciones silvestres evidenciaron que es necesario comenzar con acciones de conservación ex situ puesto que un estudio genético publicado en 2021 muestra que los índices Fst son bajos, por lo que es justificable el tomar acciones de conservación ex situ en donde se puedan repatriar aves debido ya que se tiene más de 1.400 en cautiverio alrededor del mundo.

La Constitución Política del Estado, en su artículo 382 dice: “Es facultad y deber del Estado la defensa, recuperación, protección y repatriación del material biológico proveniente de los recursos naturales, de los conocimientos ancestrales y otros que se originen en el territorio”.

Es por ello que se repatriaron 13 individuos en esta gestión de gobierno y 6 en anteriores (cabe resaltar que los intentos de repatriación se vienen   realizando desde hace más de 10 años). El objeto de esto es poder ofrecerle más opciones a la especie de salir del estado crítico en el que se encuentra. “Todas las aves hicieron cuarentena de salida y de llegada y se puede acceder al historial médico de cada una de las aves. No dieron positivo a ninguna enfermedad que pueda afectar a las parabas”, dice Rafael Mounzón.

Estas parabas se encuentran en el Centro de Custodia Paraba Barba Azul, en el municipio de Loreto, en Beni. “No está cerca de la población”, asegura Mounzón a tiempo de aclarar que no se planea ponerlas en libertad, sino recién a los hijos.

Las acciones ex situ son:

- Adaptación y supervivencia de los individuos repatriados a las condiciones climáticas y alimenticias que ofrece su hábitat natural.

- Tener una reserva de individuos que aporten a los que se encuentran en libertad ya que, con base en estudios genéticos, las aves repatriadas tienen alelos que no están presentes en la población en libertad.

- Reproducción en cautiverio bajo plan de manejo establecido en el reglamento de centros de custodia.

- Liberación de individuos reproducidos en cautiverio para aumentar los números de las poblaciones en libertad y aportar a la variabilidad genética, bajo el plan de liberación establecido en el reglamento de centros de custodia aprobado con resolución administrativa por la autoridad competente.

Hay otras experiencias relacionadas a la repatriación con las especies Anodorhynchus leari, en Brasil o la Ara Chloropterus, en Argentina, lo que impulsa esta acción. l