Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
  • Actualizado 03:21

La pandemia apaga a personalidades bolivianas

Médicos, policías, artistas, políticos y otros personajes fueron víctimas mortales del coronavirus, COVID-19, en el país. El deceso del doctor Óscar Urenda conmovió a todos. 
La pandemia apaga a personalidades bolivianas
La pandemia apaga a personalidades bolivianas
La pandemia apaga a personalidades bolivianas

Las víctimas mortales de la pandemia del coronavirus, COVID-19, se reflejan en los rostros de familiares, vecinos y también de personas conocidas en Bolivia.

Entre los miles de fallecidos en el país, hubo casos que enlutaron ciudades, sectores y hasta todo el país.

Las primeras muertes hacían referencia a enfermeras y otros que también eran personal de salud, que contrajeron el virus. A la lista de víctimas de ese sector se sumaron médicos, residentes y más.

Los fallecidos de la Policía fueron quienes se contagiaron en el cumplimiento de sus funciones durante la cuarentena. Los casos fueron aumentando por decenas y varios murieron.

Otro sector que reportó fallecidos fue el de los artistas, de distintos géneros y épocas.

La Iglesia católica emitió comunicados confirmando la muerte de sacerdotes a causa de la pandemia.

Y en la larga lista hay dirigentes y políticos, entre líderes, autoridades y exautoridades de diferentes departamentos.

A continuación, algunas personalidades que fueron víctimas mortales de la pandemia en Bolivia:

Óscar Urenda

Óscar Urenda, secretario de Salud de la Gobernación y quien lideró la batalla contra la COVID-19 en Santa Cruz, falleció la madrugada del 24 de julio, después de estar más de un mes en terapia intensiva, aquejado por el virus.

Urenda dio positivo al coronavirus y luego se recuperó. Sin embargo, sufrió una recaída y estuvo intubado durante largo tiempo en terapia intensiva. El Gobierno declaró duelo nacional de tres días. Por su parte, la Gobernación cruceña también declaró duelo, pero por siete días y a nivel departamental. La Alcaldía de Santa Cruz realizó un homenaje póstumo y lo declaró 'Hijo Ilustre'.

Roberto Torrez

El gerente de la Unidad de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Santa Cruz, Roberto Tórrez, murió la mañana del 25 de julio en medio de la batalla contra el coronavirus.

Combatió contra la enfermedad durante varias semanas.

Tenía 71 años y era un referente departamental en epidemiología con 35 años al servicio de la salud. Fue gerente de la Unidad de Epidemiología del SEDES durante 16 años, además de docente universitario de las materias de Epidemiología, Gerencia en Salud y Salud Ocupacional en la carrera de Medicina, en la UAGRM.

César Salinas

Tras complicaciones en su salud a causa del coronavirus, murió el 19 de julio el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), César Salinas.

Todo comenzó el 8 de julio cuando fue internado por una sospecha de coronavirus. Un día después, se confirmó que dio positivo a la COVID. El portero cruceño Carlos Lampe donó plasma hiperinmune, pero luego la salud del empresario fue complicándose.

Filomeno Choquehuanca

El cumplimiento de su deber le costó la vida al sargento segundo Filomeno Choquehuanca, de 57 años. Fue contagiado mientras estaba en la primera línea de lucha contra la COVID-19 en la Chiquitanía (Santa Cruz), protegiendo a la población y controlando que no deje la cuarentena. Después de tres días hospitalizado, murió el 23 de abril, convirtiéndose en el primer policía víctima de esta enfermedad en el país.

Sirvió por casi 30 años en la institución policial y recibió el ascenso póstumo.

Después, la enfermedad también cobró la vida de otros policías, incluidos jefes.

MÚSICOS

Willy García, fundador del grupo Los Puntos de los años 90, no pudo resistir al virus, pese a la intensa campaña de sus familiares por encontrar un donante de plasma, y falleció.

El director y primera voz del grupo folclórico Hiru Hicho, Róger Soria, también murió a casusa del coronavirus.

Lucio Gonzales, creador y miembro de la banda orureña Iberia, que comenzó a realizar presentaciones públicas en noviembre de 1980, fue víctima del colapso de hospitales, según declararon a medios sus familiares.

Entretanto, uno de los pilares de la fundación del movimiento del rock en Bolivia, el baterista Boris Rodríguez, vio agravada su cardiopatía a causa de la presión alta que le generó el estrés del encierro obligatorio del confinamiento. 

Eugenio Scarpellini

El monseñor Eugenio Scarpellini, obispo de El Alto en La Paz, falleció el 15 de julio luego de haber dado positivo al coronavirus.

La Arquidiócesis paceña resaltó su labor pastoral de misionero de Diócesis de Bérgamo que prestó en La Paz. Estuvo en Bolivia desde 1988, y “se destacó por su entrega a los más pobres y su lucha incansable por la justicia".

Otros miembros de la Iglesia católica en el país también fueron víctimas del virus.

Manolo Molina

El célebre y reconocido actor de teatro y humorista cochabambino, Manolo Molina Pablos, falleció la mañana del 3 de julio a los 76 años en Cochabamba.

Conocido como “Manolo” de Tra-la-la, fundó el emblemático café-concert que cumple 39 años. Trabajó 17 años como radialista, siendo director de San Rafael. Molina, como parte del elenco que impuso un antes y después en la escena café-concert de la ciudad y el país, fue clave en la fundación del Instituto Boliviano de Arte. 

Eugenio Rojas

Eugenio Rojas, de 57 años, quien ocupó altos cargos jerárquicos y fue presidente interino por cinco días, en 2014, murió el 30 de julio.

Fue alcalde de Achacachi, exsenador, exministro de Desarrollo Productivo, director del Fondo de Desarrollo Indígena y gerente de Emapa.

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