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  • Diario Digital | sábado, 15 de junio de 2024
  • Actualizado 12:57

Nostalgia, depresión y fiestas de fin de año

Alejandro Tames, Psicólogo clínico.
Alejandro Tames, Psicólogo clínico.
Nostalgia, depresión y fiestas de fin de año

Las fiestas de fin de año son momentos muy especiales que nos remiten a la celebración en familia durante la Nochebuena, y el 31 de diciembre es el momento en el que termina el año y se espera el inicio del nuevo año con ilusión y esperanza. Pero, ¿por qué existen personas que se sumergen en la depresión en estas fechas? ¿Cómo poder entender esto? Son estas y algunas otras preguntas más las que trataré de despejar con el presente artículo.

Para empezar, es preciso mencionar que lo que caracteriza a las fiestas de fin de año, Nochebuena y Nochevieja, es que ambas son fechas que llevan consigo una alta carga emocional. La Nochebuena nos remite a conmemorar el nacimiento de Jesús, es decir que tiene una fuerte importancia para los católicos en cuanto a la cuestión religiosa, lo cual va de la mano con lo que se ha ido transmitiendo de generación en generación por parte de la familia, la cual indica que es un momento para el rencuentro y la unión familiar. Mientras que el 31 de diciembre es un momento que nos permite realizar una evaluación de cómo se está terminando el año, en tanto se espera el inicio del nuevo con ilusión y mucha más esperanza de que el sea mejor que el que se está a punto de terminar. 

Hasta acá, todo aparentemente marcha relativamente bien, sin problemas ni dificultades, pero entonces, ¿cómo es posible que existan personas que puedan deprimirse en estas fechas? Es sobre este punto que pasaré a explicar a continuación.

Lo que ocurre con muchas personas en estas fechas es que comúnmente tenemos la tendencia a realizar comparaciones, recordamos y comparamos cómo estamos pasando la Nochebuena o las vísperas de Año Nuevo actualmente en relación a las de años anteriores. Si la situación en la que nos encontramos para las fiestas de fin de año no es de las mejores, lo más seguro es que recordaremos con nostalgia lo bien que nos encontrábamos en la Nochebuena de la infancia o adolescencia, recordamos años anteriores donde éramos felices por tener una relación de pareja o el nacimiento de un hijo, etc. Lo que nos lleva a caer fácilmente en la nostalgia y depresión. De igual modo, esta tendencia a comparar sucede al evaluar cómo estamos terminando el año en relación a cómo lo iniciamos. Si es que estamos terminando el año peor a como lo iniciamos, esto nos lleva a caer en la depresión.

Es al caer en la nostalgia y la depresión lo que fácilmente permite que la persona llegue a desarrollar cuadros psicopatológicos tales como ser el consumo problemático de alcohol y drogas, cutting, trastorno de ansiedad, trastornos de conducta alimentaria e incluso el intento de suicidio. Es por esta razón que es muy importante buscar ayuda profesional lo más antes posible para no llegar a desenlaces fatales. 

NOTA: Para cualquier consulta o comentario, contactarse con Claudia Méndez del Carpio (psicóloga),  responsable de la columna, al correo [email protected] o al  teléfono/WhatsApp 62620609.

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