Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 23 de abril de 2024
  • Actualizado 12:31

No matarás

ESAÚ DEL CARPIO, PSÍCOLOGO CLÍNICO Y CRIMINÓLOGO.
ESAÚ DEL CARPIO, PSÍCOLOGO CLÍNICO Y CRIMINÓLOGO.
No matarás

PARTE 1

Si bien para nuestra sociedad el término “criminología” no resulta familiar, algunos podrán inferir que se trata de una ciencia relacionada al crimen. Y precisamente la criminología es aquella ciencia interdisciplinar y empírica que estudia el crimen desde una perspectiva integral. Es decir, estudia a quien comete un crimen (criminal), a quien lo sufre y se ve afectado por ese hecho (víctima) y aquellos mecanismos de respuesta por parte tanto del Estado como de la población en su conjunto (control social formal e informal, respectivamente) cuando un hecho delictivo se presenta, independientemente de la tipología a la que pertenezca. Ahora bien, es una ciencia interdisciplinaria porque se nutre de ciencias sociales como la psicología, la sociología, la psiquiatría, el derecho y, por supuesto, el psicoanálisis. Solo de esa forma es posible tratar de comprender un hecho criminal, cualquiera que fuere, porque lo cierto es que en un delito hay muchos actores y factores que intervienen. Nos interesa saber –ya adentrándonos en materia– qué piensa y siente aquel hombre que mata a su pareja con 15 puñaladas (procesos de criminalización), pero también conocer, analizar y comprender la subjetividad de aquella mujer y los mecanismos que hicieron posible aquel fatal desenlace (procesos de victimización). Asimismo, la criminología se encarga de investigar, estudiar y analizar las respuestas estatales ante un hecho criminal. ¿Qué hace el gobierno para evitar en lo posible que no ocurran más feminicidios? Del mismo modo, ¿cuál es la respuesta social que una determinada sociedad tiene sobre la muerte de tantas mujeres por el simple hecho de serlo?

El objetivo principal de la criminología es prevenir los diferentes hechos delictivos que ocurren en un determinado contexto sociohistórico. En ese sentido, entendiendo que la violencia de género es una violencia de tipo estructural, es decir, que está enraizada en toda sociedad etiquetada como moderna. Pues, para “luchar” contra la violencia de género se deberán tomar medidas también estructurales; se debe considerar lo que las investigaciones muestran: que ningún delito es unicausal en el afán de comprenderlo criminológicamente hablando. Por ejemplo, hasta la década de los 80 se creía erróneamente que solo una persona pobre, de escasos recursos, podría convertirse en un delincuente, pero gracias al sociólogo norteamericano Edwin Sutherland sabemos que los ricos también delinquen. Este tipo de delitos se definen como “delitos de cuello blanco” porque hace referencia al estatus del sujeto activo (buena posición social) y a su profesión en que ocurren dichos ilícitos. Evasión de impuestos, estafas, falsificaciones, etc. son el pan de cada día de estos delitos. Ese es un ejemplo claro de que existe más de una sola variable para comprender un hecho delictivo y eso es, en efecto, la riqueza de la criminología y su mirada interdisciplinar. 

CONTINUARÁ...

NOTA: Para cualquier consulta o comentario, contactarse con Claudia Méndez del Carpio (psicóloga), responsable de la columna, al correo [email protected]  o al  teléfono/WhatsApp  62620609.